- Las fuentes renovables superan la producción eléctrica con carbón, según el estudio Global Electricity Review 2026 de EMBER.
- La energía solar se convierte en el motor principal para frenar el uso de combustibles contaminantes.
- Cerrado el primer PPA en España para hibridar una planta solar con almacenamiento energético
El panorama energético ha dado un vuelco que pocos esperaban que tuviera lugar tan pronto. Según los datos del informe Global Electricity Review 2026 de EMBER, por primera vez en la historia reciente, la humanidad ha logrado que toda la nueva necesidad de corriente sea satisfecha exclusivamente mediante fuentes renovables. Esto significa que, aunque el planeta consume más que nunca, no ha hecho falta quemar más fósiles.
Este cambio de tendencia no es una casualidad pasajera. Se trata del resultado de un despliegue masivo de paneles fotovoltaicos que está batiendo todos los registros previos. El Sol ha pasado de ser un complemento a convertirse en la columna vertebral de la red, permitiendo que países con un hambre energética voraz logren estabilizar sus emisiones sin frenar su actividad industrial.
El Sol toma el mando de las fuentes renovables
La energía solar ha sido la responsable de cubrir el 75% del incremento del consumo eléctrico durante el último año. Es un dato demoledor extraído del informe de EMBER que demuestra cómo esta tecnología ha madurado hasta ser la opción más competitiva. De hecho, su avance fue 18 veces superior al del gas natural, el único combustible fósil que experimentó un ligero repunte.

En gigantes como China, la expansión ha sido tan agresiva que ya concentran la mitad de todo el crecimiento fotovoltaico del planeta. Gracias a esto, el gigante asiático y la India han logrado algo impensable: reducir su dependencia de los hidrocarburos para generar luz. Este fenómeno ha provocado que la suma de viento y Sol en Asia supere ya la media de los países más ricos.
Además, la capacidad de los paneles solares instalados en todo el mundo ya genera tanta electricidad como la que consume la Unión Europea al completo. Ya no hablamos sólo de proyectos piloto, también de una infraestructura que está desplazando a las fuentes tradicionales por una pura cuestión de eficiencia, alejándonos de la volatilidad de los mercados de combustibles externos.
Las fuentes renovables superan la producción eléctrica con carbón
Por primera vez en más de un siglo, el conjunto de las energías verdes (sol, viento y agua) ha aportado el 33,8% de la electricidad total. El informe Global Electricity Review 2026 de EMBER confirma que se ha dejado atrás al carbón, que cayó al 33%. Es un cambio de ciclo que cierra una época basada en el humo y abre una donde más de un tercio de lo que consumimos es limpio.
- El uso de carbón bajó un 0,6% en el último ejercicio analizado.
- La energía solar se duplicó cada tres años desde 2022.
- Las baterías ahora permiten guardar energía para usarla de noche.
El abaratamiento de los sistemas de almacenamiento ha sido la pieza que faltaba. En sólo doce meses, el precio de las baterías de almacenamiento cayó un 45%, lo que ha disparado las instalaciones en casi un 50%. Esto permite que países como Chile o Australia utilicen la luz solar incluso cuando el Sol se ha puesto, optimizando la red y bajando los precios de la factura final.
Un nuevo horizonte de seguridad energética nacional
Este giro estructural llega en un momento de gran inestabilidad internacional. La dependencia de las importaciones de gas o petróleo ha demostrado ser un riesgo para la economía de cualquier país. Por el contrario, apostar por recursos propios como el Sol o el viento permite a las naciones construir una base mucho más estable, protegida de conflictos geopolíticos y de las fluctuaciones de precios.
El nuevo panel solar de lluvia que genera 110 voltios con cada gota y funciona incluso de noche
En palabras de Aditya Lolla, director general de Ember: «Hemos entrado de lleno en la era del crecimiento limpio. La electricidad limpia se está expandiendo ahora con la rapidez suficiente para absorber la creciente demanda de electricidad a nivel mundial, manteniendo estable la generación a partir de combustibles fósiles antes de su inevitable declive. El impulso del crecimiento que estamos viendo ya no es sólo una ambición, sino que se está consolidando como una realidad estructural”.
El análisis de Global Electricity Review 2026 de EMBER deja claro que el futuro ya no depende de lo que extraigamos del suelo, sino de cómo gestionamos lo que nos llega del cielo. El reto ahora no es solo generar más, sino adaptar nuestras infraestructuras para procesar esta abundancia de fuentes renovables y energía barata y constante que está transformando la economía tal y como la conocíamos.
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- Belén Valdehita
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