- La factura de la luz para un usuario medio se queda en los 63,31 euros, lo que supone una caída interanual superior al 7%.
- El abaratamiento del mercado mayorista y las condiciones climáticas permiten suavizar la cuesta de enero tras un mes de diciembre más costoso.
- Una startup española utiliza la inteligencia artificial para reducir tu factura de la luz
Arrancar el año suele ser sinónimo de subidas y ajustes de tarifas, pero este enero de 2026 ha traído una novedad agradable para quienes tienen contratada la tarifa regulada. Contra todo pronóstico en una época de alta demanda por el frío, el importe a pagar ha dado un paso atrás. No es un descenso radical, pero sí un cambio de rumbo si miramos el retroceso del 1,5 % en comparación con el mes inmediatamente anterior.
Esta moderación se siente con mayor fuerza si echamos la vista atrás doce meses. Pagar la electricidad hoy es notablemente más económico que en el mismo periodo del año pasado. La combinación de factores técnicos y meteorológicos ha permitido que los hogares respiren un poco más tranquilos al revisar sus movimientos bancarios, rompiendo la inercia de encarecimiento que suele caracterizar al invierno.
Análisis de la factura de la luz y comparativa anual
Para entender cómo afecta esto al bolsillo real, nada mejor que los números del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Un hogar estándar, con una potencia contratada de 4,4 kilovatios y un consumo repartido en las tres franjas horarias habituales (punta, llano y valle), se encontrará con un recibo de 63,31 euros. Esta cifra confirma la tendencia a la baja y supone un alivio directo para la economía doméstica en este inicio de ejercicio.

La diferencia es palpable al cotejar este dato con el de enero de 2025. En aquel momento, el mismo perfil de consumidor tuvo que abonar 68,41 euros. Aquel precio estaba condicionado por el retorno del IVA al tipo general del 21%, una medida que puso fin a las bonificaciones fiscales (del 5% y el 10%) aplicadas durante los momentos más duros de la crisis energética derivada del conflicto en Ucrania. Hoy, con los impuestos ya normalizados, la factura de la luz es un 7,4% más barata.
Si nos ceñimos a corto plazo, la comparación con diciembre de 2025 también arroja saldo positivo, aunque más modesto. Frente a los 64,31 euros del último mes del año pasado, el descenso actual del 1,55 % marca una pequeña tregua. Sin embargo, hay que matizar que, si excluimos ese mes de diciembre, los precios actuales siguen estando por encima de lo que vimos en los meses previos hasta febrero de 2025.
Mirada al pasado: entre mínimos y máximos históricos
Aunque el escenario actual es favorable respecto al año pasado, no estamos ante los precios más bajos de la historia reciente. Si revisamos la hemeroteca, los meses de enero de 2024 y 2023 fueron todavía más benévolos con el consumidor. En 2024 el recibo se quedó en 54,49 euros y en 2023 bajó hasta los 48,62 euros, cifras que ahora mismo quedan lejos.
Desde el otro extremo de la balanza, todavía resuena el recuerdo de enero de 2022, cuando la situación era radicalmente distinta. En aquel contexto de incertidumbre extrema, previo al estallido de la guerra en el este de Europa, el importe se disparó hasta los 96,61 euros. La volatilidad de los mercados y el desajuste tras la pandemia provocaron aquel pico que, por suerte, no se ha vuelto a repetir.
Aquella etapa estuvo marcada por una demanda internacional que crecía a un ritmo vertiginoso tras los confinamientos y una oferta que no lograba seguirle el paso. La comparativa sirve para poner en perspectiva los 63 euros actuales: no son los 48 euros de hace tres años, pero afortunadamente tampoco rozan los casi 100 euros de aquella época crítica de inestabilidad mundial.
Por qué baja la factura de la luz: clima y sistema
La razón principal de este descenso radica en el mercado mayorista, el conocido pool, que tiene un peso directo en lo que pagan los usuarios del PVPC. El precio del megavatio hora cerró el mes con una media de 71,67 euros, una cifra que contrasta positivamente con los casi 78 euros que marcó en diciembre. Un descenso del 8% en la materia prima que termina trasladándose al recibo final.
El frenazo a la red eléctrica: por qué tu factura pagará cables viejos y no nueva tecnología
A esto se suma la situación operativa de Red Eléctrica. El operador mantiene el sistema en lo que denomina «modo reforzado» desde el inédito apagón peninsular del pasado 28 de abril. Esta cautela técnica obliga a utilizar más ciclos combinados para asegurar que no falte suministro y que la estabilidad de la red esté garantizada en todo momento, evitando sorpresas desagradables en el servicio.
Por último, la meteorología ha jugado a favor. Las borrascas que han cruzado la Península Ibérica han impulsado la generación eólica e hidráulica, tecnologías más baratas que desplazan a otras más caras. Junto a la caída en la cotización del gas y el auge del autoconsumo en los tejados, se ha creado el caldo de cultivo perfecto para que la factura de la luz dé un respiro a las familias.
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- Belén Valdehita
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