- La tecnología del sistema Vehicle-to-Grid permitirá que miles de conductores en Alemania conviertan su automóvil en una batería gigante capaz de inyectar electricidad a la red pública.
- Gracias a la gestión de la filial Elli, el sistema Vehicle-to-Grid busca que la movilidad eléctrica salga prácticamente gratis al aprovechar las oscilaciones del mercado energético.
- Volkswagen planea una gran instalación de almacenamiento de electricidad en el norte de Alemania
Imagínate que tu coche, además de llevarte al trabajo, se convierta en una fuente de ingresos mientras descansa en el garaje. No es ciencia ficción, sino la propuesta que Volkswagen (VW) y su marca energética Elli pondrán en marcha próximamente. El plan consiste en utilizar las baterías de los vehículos eléctricos como depósitos de energía que pueden volcar electricidad al sistema cuando la demanda sube y el precio es más alto.
Esta iniciativa arrancará en suelo alemán a finales de 2026, permitiendo que los usuarios se conecten a un ecosistema que incluye desde el cargador doméstico hasta contratos de luz con precios variables. Con esto, el grupo automovilístico busca que tener un coche de su gama ID. sea una herramienta activa para equilibrar la red eléctrica y, de paso, ahorrar unos cuantos cientos de euros cada año.
El ahorro real con el sistema Vehicle-to-Grid
Los cálculos internos sugieren que los conductores de coches eléctricos VW podrían obtener un beneficio de entre 700 y 900 euros anuales si aprovechan bien esta conexión. La clave reside en cargar cuando la energía sobra y es barata, para luego cederla al sistema en momentos de escasez. De esta forma, el coche se amortiza sólo mediante una gestión inteligente de su almacenamiento. Es una propuesta que transforma el concepto de propiedad de un automóvil en la actualidad.
Para que esto funcione, el cliente recibirá una compensación económica directa por permitir que su batería participe en el mercado de la electricidad. Este pago será constante y dependerá de cuánto permiso dé el usuario para que el sistema use su coche. Es una manera de premiar la flexibilidad de quienes no necesitan el vehículo durante todo el día. La transparencia en los ingresos será total, permitiendo ver los beneficios acumulados desde el teléfono.

El propósito final es que el gasto por moverse sea casi inexistente en un futuro cercano. Al unir la tarifa dinámica con el hardware adecuado, el propietario recupera parte de la inversión inicial del vehículo. Se trata de convertir al usuario en un pequeño productor de energía que ayuda a evitar apagones o sobrecargas innecesarias. Esta estrategia integra al ciudadano en la gestión de los recursos energéticos del país de forma sencilla.
Cómo funciona el sistema Vehicle-to-Grid
Todo el mecanismo gira en torno a una estructura técnica que incluye contadores inteligentes y cargadores bidireccionales. Estos dispositivos permiten que el flujo eléctrico viaje en ambos sentidos, del poste al coche y viceversa. Volkswagen asegura que sus modelos actuales ya cuentan con la preparación técnica necesaria para activar esta función sin problemas. Sólo hace falta conectar los elementos digitales para que el intercambio de energía comience a fluir.
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La empresa Elli se encarga de coordinar todo el proceso, operando en los mercados de energía durante las 24 horas del día. Su labor es detectar cuándo conviene comprar luz y cuándo es el momento ideal para vender la que guardan los coches. Así, el usuario se desentiende de la parte técnica y sólo disfruta de los beneficios económicos. Es una plataforma unificada que gestiona millones de celdas de batería de forma remota y eficiente.
Instalar el equipo necesario será un proceso que durará apenas un par de meses desde que se solicita. Los clientes contarán con una aplicación móvil donde verán en tiempo real cuánta energía están moviendo y cuánto dinero acumulan. Es una integración total que evita tener que contratar servicios por separado con distintas compañías eléctricas. El paquete completo incluye desde la instalación del cargador hasta el contrato de suministro eléctrico dinámico.
Estabilidad eléctrica y Vehicle-to-Grid
Más allá del beneficio personal, este modelo ayuda a que no se desperdicie la electricidad producida por fuentes renovables. En lugares como Alemania, se pierden cantidades ingentes de energía limpia porque no hay dónde guardarla cuando sopla mucho viento. Los millones de coches eléctricos aparcados servirán como el almacén perfecto para ese excedente. Se optimiza así el uso de recursos naturales que ahora mismo se desaprovechan por falta de infraestructura.
La plataforma tecnológica que sustenta estos vehículos está diseñada para soportar este trasvase constante de energía sin dañar los componentes internos. Se han establecido protecciones que vigilan la salud de la batería en todo momento. Por tanto, el desgaste adicional es mínimo comparado con la utilidad que aporta al conjunto del sistema nacional. Es una solución técnica pensada para durar muchos años sin comprometer la fiabilidad del transporte personal.
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- Belén Valdehita
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