- Medina del Campo apuesta por el almacenamiento de energía con un proyecto de 12 MW y 48 MWh que ya dispone del visto bueno de la Junta para iniciar las obras.
- La nueva instalación utilizará el punto de evacuación de la planta fotovoltaica existente y permitirá gestionar la electricidad producida según las necesidades de la red.
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Medina del Campo, en Valladolid, ha puesto en marcha un proyecto de almacenamiento de electricidad. Este movimiento ha sido posible gracias a la autorización concedida por la Junta de Castilla y León a una instalación de baterías vinculada a la planta fotovoltaica Solaria Medina del Campo I. El permiso incluye tanto la autorización administrativa previa como la construcción del sistema, que quedará integrado en la infraestructura ya operativa. La actuación corresponde a la sociedad Planta FV107, S.L. y permitirá incorporar un sistema de almacenamiento mediante baterías de ion-litio.
La resolución fue publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León el 16 de julio de 2026 por el Servicio Territorial de Industria, Comercio y Economía. El proyecto, identificado como Bess Solaria-Medina del Campo I, dispondrá de una potencia nominal de 12 megavatios y podrá almacenar hasta 48 megavatios hora de electricidad. La energía acumulada podrá inyectarse posteriormente cuando exista una mayor demanda o cuando la red eléctrica necesite apoyo para su funcionamiento.
Medina del Campo incorpora un sistema de almacenamiento de energía de 48 MWh
El nuevo complejo funcionará junto a la planta solar ya existente y compartirá el mismo punto de evacuación. De este modo, la electricidad generada podrá conservarse temporalmente antes de enviarse a la red de distribución. Esta fórmula permite aprovechar mejor la producción de la instalación fotovoltaica sin necesidad de construir nuevas infraestructuras de conexión independientes.

El proyecto contempla la instalación de doce contenedores destinados a albergar las baterías de ion-litio. A ellos se añadirán tres estaciones de transformación, convertidores bidireccionales y una red subterránea de alta tensión que enlazará todo el sistema con la subestación elevadora Medina I. Desde ese punto, la energía será transportada hacia la red gestionada por i-DE Redes Eléctricas Inteligentes.
Según recoge la documentación administrativa, “La actuación queda exenta de evaluación de impacto ambiental simplificada al tratarse de una instalación de almacenamiento asociada a una planta ya existente”, determina el informe del Servicio Territorial de Medio Ambiente. Esta circunstancia ha permitido que la tramitación continúe sin necesidad de realizar ese procedimiento ambiental específico.
La Junta autoriza el proyecto tras completar toda la tramitación
La autorización llega después de un procedimiento iniciado oficialmente en noviembre de 2025. Durante su tramitación se abrió un periodo de información pública entre marzo y abril de 2026 para que cualquier persona o entidad pudiera presentar observaciones sobre la iniciativa antes de la resolución definitiva.
Ese proceso concluyó sin la presentación de alegaciones, lo que permitió continuar con los siguientes pasos administrativos. Una vez completado el análisis de la documentación técnica y de los informes correspondientes, la administración autonómica concedió tanto la autorización administrativa previa como el permiso de construcción para ejecutar la modificación de la instalación.
Con esta decisión, la empresa promotora ya puede iniciar los trabajos previstos sobre el terreno. La actuación se desarrollará en el entorno de la planta fotovoltaica existente, aprovechando la infraestructura ya disponible para incorporar el nuevo sistema de almacenamiento energético sin modificar el punto de evacuación actualmente en servicio.
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Aunque las obras ya cuentan con autorización para comenzar, la instalación todavía deberá superar un último trámite antes de iniciar su actividad. La puesta en servicio dependerá de una autorización final que sólo se concederá una vez concluidos los trabajos previstos en el proyecto.

La administración verificará entonces que todas las instalaciones cumplen los requisitos técnicos y las condiciones de seguridad exigidas por la normativa vigente. Esa comprobación será necesaria antes de autorizar la explotación del sistema de baterías y su conexión definitiva para operar de forma regular.
Cuando complete ese procedimiento, el complejo dispondrá de una capacidad de almacenamiento de 48 MWh y una potencia nominal de 12 MW. El sistema permitirá conservar parte de la electricidad producida por la planta fotovoltaica para suministrarla posteriormente cuando la demanda aumente o cuando así lo requiera la red de distribución.
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