- El nuevo analizador de redes eléctricas detecta fallos en tiempo real tanto en hogares como en industrias.
- Instalar un analizador de redes eléctricas abarata los costes de mantenimiento y protege los equipos de subidas de tensión.
- Red Eléctrica asigna 1.775 MW al servicio de respuesta activa de la demanda (SRAD) para el segundo semestre
Un grupo de científicos de la Universidad de Jaén ha diseñado un económico aparato para localizar fallos en la corriente eléctrica en tiempo real. Este mecanismo combina un circuito electrónico que se coloca directamente en el cuadro de luces con un programa informático gratuito y libre. El objetivo de esta tecnología es revisar el estado de las instalaciones de casas y fábricas enviando los datos acumulados a Internet de forma automática. A diferencia de los contadores habituales, que son caros y muestran la información con retraso, esta alternativa trabaja de manera continua las veinticuatro horas.
Este modelo funciona con total autonomía incluso en lugares apartados donde no hay conexiones tradicionales a Internet ni redes inalámbricas de telefonía. El sistema utiliza un protocolo de comunicación de gran alcance que gasta muy poca batería y transmite parámetros de forma constante. Gracias a esto, los técnicos o dueños de un negocio pueden revisar el estado de su suministro desde un ordenador. La ventaja principal es que localiza pequeños problemas en la línea antes de que causen un apagón o rompan la maquinaria. El resultado final es una gestión energética mucho más eficiente para el usuario.
Ventajas de instalar un analizador de redes eléctricas
Hoy en día conectamos demasiados aparatos que ensucian la señal de la corriente, como los cargadores de coches o las bombillas tipo led. Estas pequeñas alteraciones, llamadas armónicos, provocan pérdidas de energía, cortes imprevistos y un peligroso calentamiento de los cables de la instalación. Los equipos que venden las grandes marcas para controlar estos problemas tienen precios muy altos y no dan avisos inmediatos. Por eso, este nuevo analizador de redes eléctricas rompe esa barrera al ofrecer datos al segundo con un coste de fabricación bajísimo.

El secreto de su ahorro económico es que se fabrica utilizando componentes electrónicos estándar que se compran en cualquier tienda del sector. Los investigadores crearon un diseño compacto con dos partes independientes: una mide la tensión de la línea y la otra la intensidad. El programa interno toma miles de datos por segundo y aplica un software matemático para limpiar la señal de ruidos extraños. Toda esa información se sube a servidores web y se puede consultar desde una aplicación móvil en tiempo real.
Tener los datos al segundo permite a los gestores de las fábricas actuar rápido y corregir los problemas de potencia antes del desastre. Los creadores del aparato explican que las redes de distribución actuales necesitan esta inmediatez para no sufrir sobrecargas por picos de consumo. El diseño del software libre permite que cualquier programador adapte las funciones del menú a las necesidades de su propia empresa. Al no tener que pagar contratos ni licencias mensuales a multinacionales, el mantenimiento del equipo cuesta cero euros.
Baterías a gran escala: el motor oculto que sostiene la red eléctrica actual
El analizador de redes eléctricas frente a los nuevos retos
Los autores del proyecto probaron este mecanismo en un entorno real con 36 puntos de carga de vehículos en su propia universidad. Durante un mes entero de pruebas, el aparato registró variaciones de voltaje con una precisión idéntica a la de los contadores profesionales. El estudio demostró que los propios cargadores de baterías introducen un gran desequilibrio en las líneas cuando funcionan todos a la vez. Este experimento confirmó que es obligatorio tener herramientas baratas para vigilar el impacto de estos nuevos consumos.
La tecnología inalámbrica elegida, llamada LoRaWAN, aporta un extra de seguridad muy importante para las empresas al usar canales de datos privados. Esta ventaja impide que las personas ajenas a la fábrica puedan entrar en el sistema informático o manipular los contadores a distancia. El equipo de la Universidad de Jaén ya trabaja en una actualización del programa para detectar frecuencias todavía más altas y ruidos eléctricos muy diminutos. Estas variaciones rápidas estropean los ordenadores modernos, por lo que anticiparse a ellas salvará miles de equipos informáticos.
Este aparato ayuda a las instalaciones a recibir de forma limpia la energía que viene de paneles solares o molinos de viento. Al ser fuentes de generación variables, las renovables ensucian mucho la estabilidad de la corriente si no se controlan al segundo. Las compañías distribuidoras pueden aprovechar este invento para revisar sus líneas rurales sin necesidad de enviar operarios en coche a zonas de montaña. Además, el control de la luz se vuelve accesible para las pequeñas empresas que antes no podían pagar estas tecnologías.
Claves del plan de Red Eléctrica para blindar el suministro de energía
Financiación pública y viabilidad comercial del proyecto
El trabajo ha salido adelante gracias al dinero de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía. La administración pública ha financiado la propuesta a través de un plan de excelencia dedicado a mejorar los transformadores eléctricos del país. El éxito de las pruebas en los puntos de recarga abre la puerta a la producción industrial de este circuito. El laboratorio compartirá los planos del hardware para que las pymes andaluzas puedan fabricarlo y venderlo libremente.
Colocar este protector en el cuadro de una vivienda se hace en pocos minutos por parte de cualquier instalador autorizado. No hace falta cambiar los cables antiguos ni realizar obras caras en la estructura eléctrica de la casa o el comercio. El dinero invertido en los materiales se recupera durante los primeros meses al evitar las averías causadas por tormentas o caídas de tensión. La viabilidad del diseño andaluz radica en solucionar un problema tecnológico complejo con materiales sencillos y de uso habitual.
La base de datos en la nube guarda un registro histórico muy útil para reclamar daños económicos a las grandes compañías eléctricas. Si una bajada de tensión rompe un motor, el dueño tiene un documento oficial que demuestra la culpa del suministro externo. Este equilibrio de fuerzas protege al pequeño consumidor frente a los gigantes del mercado energético gracias a la tecnología abierta. Un diseño que demuestra que la ciencia de los laboratorios universitarios soluciona problemas reales con presupuestos mínimos.
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- Belén Valdehita
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