- Lo que antes era imposible: ahora se apagan los incendios de los coches eléctricos en segundos, sin humo tóxico ni destrucción colateral.
- El único sistema aprobado en el mundo para frenar este tipo de incendios ya se usa en flotas de transporte público.
- La nueva batería de metal de litio resistente contra incendios
En un panorama donde los coches eléctricos crecen a toda velocidad, uno de sus mayores peligros parecía no tener solución: los incendios causados por las baterías de litio de los vehículos eléctricos. Violentos, imprevisibles y difíciles de controlar, estos fuegos eran prácticamente una condena automática a la destrucción total. Hasta ahora.
Desde Zaragoza, un equipo ha desarrollado un líquido ecológico que actúa justo antes de que todo se desmadre. Se llama Ecofire Fighting y no es magia, pero casi. En cuestión de segundos frena la combustión, encapsula el fuego y corta de raíz la reacción en cadena que hace tan temidas a estas baterías. Todo eso, sin dejar rastro tóxico ni residuos. Y sí, funciona de verdad.
El avance que nadie esperaba, hasta que lo vieron con sus propios ojos
En un circuito de pruebas cerca de Barcelona, varios técnicos asistieron a una demostración realmente sorprendente. Un coche eléctrico comenzó a arder. Las baterías de litio, famosas por su potencial explosivo, amenazaban con propagar el fuego al instante. Pero el equipo de Ecofire roció su fórmula sobre las llamas, y en pocos segundos, se hizo el silencio.

No hubo estallidos, ni columnas de humo negro. Tampoco daños en los vehículos cercanos. Entre los asistentes estaban representantes de empresas como Seat, Iberdrola y la EMT (la Empresa Municipal de Transportes de Madrid), además de bomberos y expertos en seguridad. Nadie daba crédito a la rapidez y a limpieza del sistema.
Este líquido no necesita espuma ni agentes químicos agresivos. Su base es completamente vegetal, lo que reduce el impacto ambiental a cero. De hecho, después del fuego, el suelo queda más fértil. Es tan efectivo que requiere veinte veces menos volumen que el agua, y actúa hasta diez veces más rápido en los incendios.
¿Qué tiene este líquido apaga incendios que no tienen los demás?
La clave está en su capacidad para crear una barrera térmica al instante. Y es que no sólo apaga el fuego, también bloquea los gases tóxicos y evita que las celdas de la batería exploten una tras otra. En incendios donde la reacción en cadena suele ser devastadora, esto marca una diferencia total.
La fórmula está pensada para coches, pero también puede aplicarse en parkings, almacenes, estaciones de carga, maquinaria pesada y hasta en dispositivos pequeños como móviles o tablets. Una versión doméstica ya se encuentra disponible, pensada para apagar fuegos en patinetes, ordenadores o pequeños electrodomésticos.
Todo esto con una ventaja añadida: no deja huella. Ni manchas, ni gases, ni residuos. Un incendio que antes obligaba a evacuar un edificio completo, ahora se puede controlar sin alterar el entorno.
Una solución nacida de la triste experiencia de los incendios
El origen de este invento no es casual. César Sallen, su creador, empezó a investigar tras una tragedia personal: un incendio forestal que costó varias vidas en su comunidad. Su obsesión desde entonces fue encontrar una forma de apagar fuegos sin poner en riesgo a los equipos ni destruir la naturaleza.

Primero diseñó una solución para los bosques y los terrenos rurales. Pero fue más allá, hasta lograr lo impensable: actuar sobre el litio, uno de los materiales más complicados en la lucha contra incendios. Su empresa, Simonrack, ya colabora con varias administraciones y grandes compañías que han visto el potencial de este gran avance.
El producto ha pasado todas las certificaciones necesarias para ser utilizado en escenarios de alto riesgo, convirtiéndose en el único sistema del planeta con aval técnico para neutralizar incendios de baterías de litio de forma rápida, segura y ecológica. Se trata de un invento español que ya está dejando huella. O mejor dicho, que no deja ninguna.
Estas son las principales ventajas de las baterías de flujo de vanadio frente al litio
Este nuevo capítulo en la lucha contra los incendios llega con acento español y ambición internacional. Porque si algo ha demostrado el Ecofire Fighting, es que se puede frenar lo incontrolable sin destrozar todo a su paso. Y eso, en un mundo electrificado, vale su peso en oro.
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- Belén Valdehita
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