- Un nuevo proyecto en Normandía busca aprovechar el potencial de las corrientes marinas para alimentar millones de hogares.
- La energía del océano puede ser más constante y potente que el viento y el sol.
- Japón da un gran paso adelante en energía renovable con la turbina AR1100, que funciona con las corrientes marinas
En la costa norte de Francia, donde las aguas se mueven con una fuerza ancestral, se está gestando una transformación que puede marcar el rumbo energético de Europa. En esta zona, donde la marea no descansa, una interesante iniciativa ha comenzado a tomar forma con la mirada puesta en un ambicioso objetivo: generar electricidad limpia y continua directamente desde el mar.
El proyecto piloto NH1, impulsado por la firma Normandie Hydroliennes y respaldado por una importante ayuda económica de la Unión Europea, será el primero en aprovechar el potencial de las corrientes submarinas de la Raz Blanchard con un sistema industrial y escalable. ¿El objetivo? Inyectar a la red eléctrica francesa más de 30 GWh al año gracias a la fuerza de las mareas.
Corrientes marinas: una fuente de energía inagotable y constante
El mar no duerme. A diferencia del sol y del viento, las corrientes marinas se mueven con una cadencia rítmica que no depende del clima, sino del impulso gravitacional de la Luna. Esta característica convierte a la energía mareomotriz en una opción estratégica y sumamente atractiva para diversificar el mix energético europeo, especialmente en tiempos de transición verde.

Mientras que la solar y la eólica requieren almacenamiento en baterías debido a su intermitencia, las turbinas submarinas pueden funcionar sin pausas, lo que reduce costes a largo plazo y garantiza un suministro más estable. Además, se trata de una fuente renovable y limpia que podría complementar las ya existentes y aliviar la presión sobre las infraestructuras terrestres.
Hoy en día, Francia cuenta con un potencial mareomotriz de hasta 6 GW, lo suficiente para abastecer de electricidad a unos 8 millones de habitantes. Y lo más prometedor es que apenas se ha empezado a explorar esta posibilidad.
NH1, el proyecto de corrientes marinas que cambiará las reglas del juego
Con una inversión de 31,3 millones de euros procedente del Fondo de Innovación 2023 de la UE, el proyecto NH1 representa una oportunidad histórica. Situado en la península de Cotentin, en Normandía, este plan contempla la instalación de cuatro turbinas de última generación que estarán operativas antes de que finalice 2027.
Científicos crean turbinas marinas inspiradas en conchas para crear energía limpia y eficiente
Estas turbinas se colocarán en la Raz Blanchard, una zona donde la fuerza de las mareas puede alcanzar velocidades excepcionales. El entorno ideal para probar y mejorar esta tecnología que promete transformar la forma en que se produce energía a partir del océano.
Katia Gautier, directora del proyecto, ha señalado que esta financiación les permitirá avanzar de manera decisiva: “Nos da las herramientas para acelerar el desarrollo y acercarnos a nuestra visión de una energía marina competitiva y sostenible”.
La tecnología detrás de la revolución: turbinas AR3000
El corazón del NH1 serán las turbinas AR3000, desarrolladas por la compañía francesa Proteus Marine Renewables. Estas unidades destacan por su potencia (3 MW por unidad), además de por su innovador diseño y su facilidad de instalación y mantenimiento.

Cada turbina cuenta con un rotor de 24 metros de diámetro y está equipada con varios sistemas inteligentes que ajustan automáticamente su funcionamiento para optimizar la producción de energía y adaptarse a las condiciones marinas. Su diseño modular permite su instalación en apenas 20 minutos y su conexión en red para enviar electricidad de forma conjunta a tierra firme.
Además, su estructura minimiza el impacto ambiental, un factor fundamental para la aceptación de este tipo de infraestructuras en ecosistemas delicados como los marinos. La empresa Proteus asegura que este enfoque permitirá reducir costes y facilitar la implantación de parques submarinos en otras zonas del mundo.
Corrientes marinas: un futuro impulsado por el poder del océano
Más allá de la innovación técnica, el proyecto NH1 simboliza un cambio de mentalidad: el reconocimiento de que el mar es una fuente de energía fiable y estratégica. De aquí a 2050, se estima que la energía mareomotriz podría llegar a generar hasta 100 GW, el equivalente al consumo diario de electricidad de casi 100 millones de hogares europeos.
Euskadi apuesta por convertir las olas del Cantábrico en energía renovable
Esto no sólo ayudaría a reducir la dependencia de combustibles fósiles. También reforzaría la autonomía energética del continente en un contexto mundial cada vez más incierto. La energía de las corrientes marinas puede ser la clave para una Europa más verde, autosuficiente y tecnológicamente avanzada.
Te puede interesar…
- Atlante, Electra, Ionity y Fastned se unen para crear una súper red europea de recarga eléctrica
- FENIE y el Gobierno de España se reúnen para potenciar la descarbonización
- Iberdrola promueve la energía solar en Estados Unidos con un megaproyecto para Meta
- Belén Valdehita
- Belén Valdehita
- Belén Valdehita
- Belén Valdehita





















