- El programa Jano busca autonomía energética con minirreactores nucleares en bases como Rota y Morón, levantando dudas locales.
- Estados Unidos avanza hacia una red militar autosuficiente con el plan Jano y sus minirreactores nucleares portátiles.
- Ayuso abre el debate de la energía nuclear en Madrid con un pionero plan de investigación
Hay una nueva estrategia energética del ejército de Estados Unidos que quiere poner un pie en la tradición nuclear y otro en la independencia total de la red eléctrica. Y es que Washington ha puesto en marcha el programa Jano, una iniciativa que pretende instalar minirreactores nucleares en todas las bases militares del país y también en las que mantiene en el extranjero, como las de Rota y Morón de la Frontera, en España.
El anuncio se realizó durante la feria militar AUSA, la mayor del sector en Estados Unidos. El Pentágono considera que la energía nuclear modular puede ofrecer a sus instalaciones una fuente estable y propia, capaz de resistir ciberataques o cortes eléctricos masivos. No se trata de un plan improvisado, sino del resultado de años de investigación para crear reactores cada vez más pequeños, transportables y de bajo coste.
Durante la administración de Donald Trump ya se firmó una orden presidencial que obligaba al Departamento de Defensa a elaborar una hoja de ruta atómica para el ámbito militar. Lo que comenzó como una estrategia sobre el papel se ha transformado ahora en un proyecto tangible, con el propósito de blindar energéticamente las bases estadounidenses frente a posibles amenazas externas.
Minirreactores nucleares en las bases españolas
El secretario del Ejército, Daniel Driscoll, y el secretario de Energía, Chris Wright, presentaron el programa insistiendo en las “necesidades energéticas” de las fuerzas armadas. Según Driscoll, “si pensamos en nuestra participación en un conflicto en la región del Indopacífico, no va a ser como las guerras que hemos tenido en los últimos 40 o 50 años”. La idea está muy clara: garantizar energía en cualquier escenario, incluso en caso de guerra o aislamiento total.

Sin embargo, la propuesta ha generado mucha inquietud dentro y fuera de Estados Unidos. En suelo norteamericano, muchas bases militares se encuentran cerca de grandes ciudades, como Los Ángeles, Nueva York o Miami, y la instalación de reactores, aunque sean de pequeño tamaño, abre debates sobre seguridad y gestión de residuos. En el caso de las bases extranjeras, Jeff Waksman, subsecretario adjunto del Ejército para Energía y Medio Ambiente, recordó que no se repetirá un episodio como el de Groenlandia en los años 60, cuando un reactor fue construido en secreto. “Así no es como funcionamos en 2025”, aseguró.
Las miradas se dirigen ahora a España, donde Rota y Morón juegan un papel fundamental en la defensa de la OTAN en Europa. Cualquier movimiento de material nuclear en estas bases requeriría coordinación y aprobación del Congreso de los Diputados, y en un contexto de relaciones bilaterales marcadas por la tensión. Washington insiste en que no habrá decisiones unilaterales, pero la sola posibilidad de un reactor nuclear en territorio español ya ha reabierto el debate sobre la presencia militar estadounidense.
Energía atómica portátil y el futuro del Pentágono
El programa Jano se suma a una línea de proyectos con un objetivo común: conseguir energía nuclear portátil, modular y barata. El Proyecto Pele, aprobado en 2020, ya avanzó en esa dirección con unos reactores móviles diseñados para operar en entornos extremos. También se exploran aplicaciones en misiones espaciales, como las previstas para la Luna y Marte, donde la autonomía energética es vital.
Entre las empresas que trabajan con el Pentágono destacan BWX Technologies, Westinghouse y X-Energy, compañías con experiencia en el sector atómico civil y militar. La Casa Blanca estima que los primeros minirreactores podrían estar operativos en 2028, aunque los contratos definitivos aún no se han adjudicado. Los detalles técnicos de los minirreactores nucleares, junto con los procesos de licitación, se publicarán en las próximas semanas.
La estrategia nuclear militar estadounidense no sólo busca eficiencia energética. También persigue reducir la vulnerabilidad ante ciberataques y evitar que un apagón masivo paralice infraestructuras críticas. En un escenario geopolítico marcado por la rivalidad con China y Rusia, la capacidad de mantener las bases activas de forma independiente se ha convertido en una prioridad. Los próximos años serán decisivos. Si el plan sigue adelante, el mapa energético militar podría transformarse por completo, abriendo una nueva etapa en la historia de la energía nuclear y su papel dentro del complejo sistema de defensa mundial.
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https://youtu.be/yKKRuo2trwM?si=D8cz99XKxZV7-4pS
http://www.eolicaunificada.com
es la solución inmediata a la escases de energía, los reactores son altamente contaminantes aumentando el cambio climático, tendremos energía nuclear pero no tendremos planeta