- Este sistema de Iberdrola permite que el transporte de luz gane eficiencia al elevar la capacidad de las redes eléctricas existentes.
- La tecnología de i-DE analiza el tiempo meteorológico para optimizar la capacidad de las redes eléctricas de todo el país.
- Iberdrola finaliza el coloso Vineyard Wind: luz para miles de hogares con su gran proyecto en Massachusetts
La forma de mover la corriente por España va a mejorar gracias a unos dispositivos que se enganchan directamente a los cables de alta y media tensión. El problema habitual es que el metal se calienta cuando transporta mucha energía; por eso, hasta ahora, los límites se ponían con mucho miedo, pensando siempre en los días de calor asfixiante. Sin embargo, la compañía Iberdrola ha decidido instalar sensores que detectan si el ambiente ayuda a enfriar el cable de forma natural.
Esta herramienta, nacida en el centro de innovación de i-DE Redes Eléctricas Inteligentes, escucha al entorno para saber cuánta electricidad puede pasar por el tendido sin peligro. Si el día es fresco o sopla una brisa fuerte, el cable aguanta mucho más de lo que dicen los manuales antiguos. Es una manera de usar la inteligencia digital para que la infraestructura que ya tenemos trabaje a pleno rendimiento, evitando que la luz se quede atascada por culpa de normas demasiado rígidas.
Cómo i-DE mejora la capacidad de las redes eléctricas con sensores
El secreto de este avance reside en tres tipos de aparatos meteorológicos que se colocan en los apoyos y en los cables. Estos equipos de i-DE miden la radiación del Sol, la fuerza del aire y los grados que hace en el exterior en tiempo real. Con estos datos en la mano, los técnicos pueden subir la carga de las líneas justo cuando el clima es favorable, permitiendo que la energía llegue a su destino con mayor fluidez y sin necesidad de levantar nuevas torres.
- Miden el enfriamiento natural del cable por el viento.
- Ajustan el flujo según la sombra o la exposición solar.
- Aprovechan las bajas temperaturas para enviar más potencia.

Actualmente, la compañía tiene diez prototipos funcionando en diferentes zonas de España para pulir el sistema. Los resultados iniciales son muy prometedores, ya que se estima que se puede ganar un 20% de margen adicional en el transporte eléctrico. Esto es vital en puntos donde la demanda es muy alta y no hay espacio o tiempo para construir nuevos tendidos, permitiendo que la red respire y se adapte a lo que la gente necesita en cada momento.
El plan de Iberdrola para elevar la capacidad de las redes eléctricas
Este proyecto de i-DE no pretende ser una solución que se ponga en cada farola, pero sí es un salvavidas para los nudos donde se acumula demasiada demanda. Al usar sensores inteligentes, la compañía eléctrica evita las largas esperas de la burocracia y los problemas para conseguir materiales de obra. Es una forma de ganar tiempo y eficiencia mientras se tramitan las grandes ampliaciones necesarias para el futuro energético de España.
Lo que busca la filial de Iberdrola es optimizar el flujo máximo teórico. En lugar de guiarse por el peor escenario posible, usan la realidad del clima para decidir cuánta luz enviar. Esto ayuda a resolver los cuellos de botella que aparecen cuando una zona crece rápido y el sistema tradicional se queda pequeño.
El búnker tecnológico de Bilbao donde nació el proyecto de Iberdrola
Todo este despliegue técnico ha salido del Global Smarts Grids Innovation Hub, un espacio que la eléctrica impulsa en Larraskitu junto a la Diputación Foral de Bizkaia. Es un centro donde conviven más de 200 profesionales que buscan soluciones para que las líneas del futuro sean más listas y seguras. En este lugar, Iberdrola combina su potencial con el de otras empresas y universidades para que las ideas no se queden en un cajón.
Iberdrola finaliza la venta de su negocio en Hungría por 171 millones de euros
Este centro, que acaba de cumplir su quinto aniversario bajo el mando de Ignacio Sánchez Galán, ha recibido una inyección de 210 millones de euros. De sus laboratorios ya han salido trece productos que están funcionando en la calle con un sello de calidad propio. El objetivo de la compañía es cerrar el año 2026 con veinte soluciones certificadas más, demostrando que la innovación en los cables es la mejor forma de asegurar que la luz nunca falte en nuestras casas.
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- Belén Valdehita
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O sea. Enviarán más potencia en invierno, que es cuando menos se consume. En verano llevarán al límite la seguridad (por aquello de la optimización) sin tener en cuenta el estado REAL del material (cables) hasta que haga ¡pun! (igual que hizo Iberdrola en el apagón)