- La nueva gama de motores de combustión de Volvo disminuye los gastos operativos un 4% mediante un diseño optimizado que admite carburantes sintéticos y convencionales.
- Estos motores de combustión de Volvo combinan bloques de 13 litros con tecnologías de asistencia predictiva para recortar las emisiones contaminantes de manera inmediata.
- El desafío verde del siglo XXI: cómo descarbonizar los sectores más duros de la economía
El fabricante sueco Volvo revolucionado el pensamiento imperante en el sector del transporte pesado al estrenar una arquitectura térmica inédita de 13 litros. Esta mecánica trabaja con biogás, biodiésel B100, HVO, carburante fósil tradicional y, próximamente, hidrógeno modificado. Con esta estrategia, la marca evita la dependencia única de las celdas de energía y dota a las empresas logísticas de una flexibilidad inmediata frente a los cambios regulatorios.
A nivel financiero, la optimización mecánica se traduce en una bajada del 4% en el gasto de carburante en trayectos de larga distancia. Las simulaciones realizadas por la compañía en el viejo continente, usando un vehículo articulado FH 42 T de 35 toneladas y 500 CV, refrendan este ahorro real. El beneficio económico directo llega al mercado corporativo combinando el nuevo bloque con la gestión de navegación asistida.
Parámetros técnicos de los motores de combustión de Volvo
La arquitectura mecánica se desdobla en dos variantes con especificaciones propias para cubrir el transporte de mercancías. La opción D13, destinada a elementos líquidos, entrega potencias de entre 380 y 560 CV, junto a una fuerza de par de 1.800 a 2.900 Nm. Por su parte, el bloque G13 aprovecha las ventajas del gas y las variantes ecológicas licuadas.

Esta segunda configuración genera entre 420 y 500 CV de fuerza, con un rango de par que oscila de 2.400 a 2.800 Nm. Ambas mecánicas respetan las limitaciones ambientales vigentes Euro 6. Así mismo, los bloques superan el estándar acústico NNR3, adelantándose a las normativas sobre ruidos mecánicos en zonas urbanas e interurbanas.
Para maximizar el rendimiento del combustible, la firma ha introducido geometrías modificadas en turbocompresores y cilindros. La retención del vehículo mejora mediante un freno motor optimizado que incrementa la seguridad. Todo el conjunto se conecta a la transmisión automatizada I-Shift, que coordina la entrega de potencia de manera fluida.
Eficiencia y optimización en los motores de combustión de Volvo
La ganancia en eficiencia se apoya en funciones automatizadas como el sistema I-See, que lee la topografía de las rutas. El dispositivo I-Roll apaga la mecánica térmica en pendientes descendentes prolongadas para anular el gasto energético. Este método automatizado minimiza el desgaste de componentes mecánicos y reduce la huella de carbono de los trayectos.

Los compradores de la zona comunitaria verán estas tecnologías integradas en las gamas de vehículos FM, FMX, FH y FH Aero. El inicio de la actividad comercial de estas cabezas tractoras está fijado para el tercer trimestre de 2026. La comercialización inicial priorizará los mercados de Europa, Marruecos, Turquía e India.
En una fase posterior, la corporación llevará el producto a Norteamérica, Asia, Latinoamérica y África. Para el mercado estadounidense se adaptará la versión D13 con homologación EPA 2027, mostrada por la filial Mack en la feria ACT Expo de Las Vegas. Las plantas suecas de Skövde y Tuve, junto a las instalaciones de Gante en Bélgica, asumirán la fabricación.
Convivencia energética sin exclusiones comerciales
La hoja de ruta comercial no elimina otras opciones de movilidad limpia de la marca. De hecho, el fabricante introduce esta tecnología de forma simultánea con un vehículo pesado alimentado por baterías que alcanza los 700 kilómetros sin recargar. Ambas tecnologías coexisten en el catálogo para solventar escenarios logísticos diferentes.
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Los responsables de compras disponen de opciones adaptadas a la infraestructura de recarga o suministro de su entorno. Las variaciones finales de consumo quedan vinculadas a factores externos como la orografía, el mantenimiento preventivo y la masa transportada. La transición hacia el transporte verde se plantea así desde una perspectiva multitecnológica.
La marca demuestra que la descarbonización del sector pesado admite diferentes soluciones de ingeniería complementarias. El uso de bloques térmicos limpios garantiza la rentabilidad de las flotas mientras maduran las redes eléctricas.
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