- El Observatorio por la Innovación en el Almacenamiento comienza la elaboración de la primera Hoja de Ruta del Almacenamiento Energético en España.
- El sector, que ya genera 524 millones de euros en valor añadido y más de 5.200 empleos en España, busca eliminar la barreras regulatorias y atraer nueva inversión para su crecimiento.
- Baterías a gran escala: el motor oculto que sostiene la red eléctrica actual
El Observatorio por la Innovación en el Almacenamiento celebró la semana pasada su primera sesión de trabajo en reunión con representantes de empresas energéticas, centros tecnológicos, asociaciones sectoriales, entidades financieras e instituciones públicas para impulsar la elaboración de la primera Hoja de Ruta para el Almacenamiento Energético en España.
Con este encuentro, se dio el pistoletazo de salida al proceso de construcción colectiva destinado a identificar las medidas necesarias para acelerar el despliegue del almacenamiento energético en nuestro país y optimizar su contribución a la transición energética, la competitividad económica y la resiliencia del sistema eléctrico.
La cadena de valor del almacenamiento energético en España
Los trabajos del observatorio toman como punto de partida el Informe Socioeconómico del Almacenamiento Energético en Baterías en España, elaborado por la Universidad de Castilla-La Mancha, que constata el potencial estratégico del sector tanto desde el punto de vista energético como económico e industrial.

En virtud de este informe, la cadena de valor del almacenamiento energético genera ya en España 524 millones de euros de valor añadido y 5.230 empleos directos e indirectos, todo ello a pesar de que el despliegue masivo de instalaciones de almacenamiento se encuentra todavía en una fase inicial. De igual manera, el informe señala que, por cada millón de euros de actividad adicional en el sector, se generan aproximadamente 318.000 euros de valor añadido directo, 88.000 euros de valor añadido indirecto, 2,6 empleos directos y 1,4 indirectos en la economía española.
Por otro lado, el estudio pone de manifiesto que España cuenta con una de las mayores oportunidades de crecimiento en Europa en este ámbito. Para poner en contexto, en 2024, la potencia instalada de almacenamiento en baterías apenas alcanzaba los 25 MW, mientras que la capacidad acumulada superaba los 125 MW en marzo de 2026. Por su parte, la cartera de proyectos en tramitación alcanzaba cerca de 25 MW entre redes de transporte y distribución. Se trata de una cifra superior a los objetivos que se contemplan en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
Retos de futuro: barreras regulatorias y señales de inversión
Los participantes en la sesión estuvieron de acuerdo en afirmar que el almacenamiento energético es ya una infraestructura crítica para la integración eficiente de energías renovables, el refuerzo de la seguridad de suministro y el aumento de la flexibilidad del sistema eléctrico. Además, será un campo clave para la reducción de la dependencia energética exterior.
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Con este diagnóstico, los asistentes se centraron en la identificación de medidas concretas para la eliminación de barreras regulatorias, la mejora de señales de inversión y favorecer el desarrollo de un mercado competitivo para el almacenamiento energético.
Respecto a las principales líneas de trabajo abordadas durante la jornada, destacan las siguientes:
- Definición de objetivos específicos para el despliegue de sistemas de almacenamiento con baterías
- Integración efectiva del almacenamiento en la planificación de red
- Desarrollo de mecanismos competitivos para la contratación de servicios de red
- Incorporación de nuevas capacidades tecnológicas como las soluciones grid-forming
- Impulso de marcos regulatorios capaces de proporcionar estabilidad y visibilidad a largo plazo para las inversiones.
De igual manera, los participantes advirtieron de la importancia de reforzar la colaboración entre empresas, centros de investigación, administraciones públicas y operadores del sistema para garantizar que España aproveche plenamente la oportunidad económica, industrial y tecnológica asociada al desarrollo del almacenamiento energético.
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