- El consumo eléctrico de los hogares se dispara en verano por el uso del aire acondicionado, especialmente en episodios de olas de calor.
- Revisar la tarifa eléctrica y ajustar hábitos de consumo son algunos de los frentes que se pueden atacar para reducir el gasto.
- La Comisión Europea plantea rebajas fiscales a la electricidad y más apoyo a hogares e industria ante la crisis energética
Con la llegada de las olas de calor, el uso intensivo del aire acondicionado está detrás del aumento del coste de las facturas de luz en el hogar. En este sentido, la compañía Gana Energía ha analizado datos al respecto y asegura que el consumo eléctrico se dispara un 40% en julio y agosto en comparación con los meses previos a la época estival.
Por supuesto, el impacto es directo en el bolsillo: la factura media crece desde 44,54 euros en abril y mayo hasta 53,22 euros en julio y agosto, suponiendo 8,68 euros más al mes por cada hogar en los meses centrales del verano.
Antonio Picazo, CEO de Gana Energía, señala: “El verano es uno de los momentos del año en los que más se tensiona la factura eléctrica. No hablamos solo de que suba el consumo, sino de que muchas familias cambian por completo sus hábitos: más horas de aire acondicionado, más ventiladores, más electrodomésticos funcionando y más tiempo en casa durante los episodios de calor intenso”.
Otro de los puntos destacados del informe de la compañía es el hecho de que agosto es el mes de verano con la factura eléctrica más alta, con una media de 53,50 euros. De este modo, se sitúa como el segundo mes más caro del año, solo superado por diciembre, mes en el que la factura media sube hasta 56,54 euros.

Es importante destacar que, pese a que este dato pone de manifiesto que el verano es casi igual de caro que el invierno, muchas veces no se percibe hasta que llega el recibo. Picazo añade: “En invierno asumimos que la calefacción puede elevar el gasto, pero en verano ocurre algo parecido con la climatización. La diferencia es que muchas familias no revisan su tarifa hasta que ya han recibido una factura alta”.
Por otro lado, observando el conjunto del verano, el consumo de junio, julio y agosto es un 11% superior al de la media anual, confirmando que no es un pico puntutal, sino que se trata de un periodo completo con mayor presión sobre el consumo doméstico.
El dispositivo que más infla la factura de la luz en verano
El incremento de la factura de luz responde, principalmente, al uso del aire acondicionado, especialmente en las horas centrales del día y en episodios de temperaturas extremas. No obstante, en verano también aumenta el uso de ventiladores, frigoríficos y congeladores que trabajan con mayor exigencia por las altas temperaturas. Además, en muchos hogares se utilizan más las lavadoras, lavavajillas, pantallas y otros dispositivos electrónicos.
“El problema no es solo consumir más, sino no saber cuánto cuesta cada decisión. Un grado menos en el aire acondicionado, una tarifa que no se adapta a tus horarios o una potencia contratada por encima de lo que necesitas pueden parecer pequeños detalles, pero se notan cuando llega una factura de verano”, señala Picazo.
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Consejos para contener la factura durante la ola de calor
Son dos los frentes sobre los que el análisis recomienda actuar: hábitos de consumo y condiciones contratadas.
Así, respecto al uso del aire acondicionado, la compañía recomienda fijar la temperatura entre 25 y 26 ºC, poner el modo ECO en caso de que el equipo lo permita y combinarlo con ventiladores para mejorar la sensación térmica sin aumentar el gasto. De igual manera, es importante cerrar las persianas y estores en las horas de más sol, ventilar a primera hora de la mañana o por la noche y no encender el aire en estancias que no se están utilizando.
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Por último, es igual de importante revisar el contrato eléctrico antes del verano. Y es que la factura más alta en verano no siempre se debe únicamente al calor, sino que pueden influir aspectos como una potencia contratada superior a la necesaria, servicios añadidos que el cliente no utiliza y un precio de la energía poco competitivo.
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