- La instalación de un punto de recarga para vehículos eléctricos permite cumplir las obligaciones legales y generar ingresos si se plantea bajo la gestión energética de Menapy.
- Menapy financia y gestiona toda la infraestructura fotovoltaica y de baterías en el aparcamiento corporativo, garantizando el ahorro inmediato y el cumplimiento normativo sin inversión inicial.
El entorno regulatorio actual obliga a las corporaciones a transformar sus zonas de estacionamiento en espacios funcionales para los vehículos eléctricos. La Ley 7/2021 y el Real Decreto-Ley 29/2021 exigen que los inmuebles no residenciales con más de 20 plazas de estacionamiento dispongan de sistemas de recarga para automóviles eléctricos. Esta condición afecta de forma directa a almacenes logísticos y centros de producción, que se pueden enfrentar a severas sanciones económicas y a la exclusión de contratos internacionales si ignoran los baremos medioambientales actuales.
Ante esta situación, muchos gerentes financieros observan con preocupación el desembolso que suponen estos equipos, sumado a la falta de potencia en red y al peligro de obsolescencia en un plazo de 36 meses. Para evitar la descapitalización, resulta viable sustituir la compra directa por contratos de suministro a largo plazo. De este modo, las plantas obtienen tarifas estables frente a las variaciones del mercado mayorista y aseguran el mantenimiento preventivo durante periodos de 10 a 15 años.
Menapy rentabiliza la movilidad eléctrica con plantas fotovoltaicas
La adaptación de los espacios de estacionamiento mediante cubiertas de paneles solares con Menapy permite producir electricidad limpia destinada al autoconsumo de la propia factoría y al suministro de los automóviles. Esta combinación mitiga la necesidad de solicitar ampliaciones de potencia a las distribuidoras, un trámite administrativo que suele demorarse durante meses. Las estructuras, además de resguardar a los automóviles, convierten un suelo improductivo en una fuente constante de recursos energéticos.
Para potenciar este esquema, se integran sistemas de baterías industriales (BESS) que almacenan los excedentes de las horas de máxima radiación. Esta tecnología facilita el arbitraje, permitiendo utilizar la electricidad acumulada cuando las tarifas de la red general alcanzan sus picos más caros. La gestión inteligente del sistema coordina los flujos en tiempo real, asegurando que el proceso de fabricación principal tenga siempre una prioridad absoluta sobre la demanda de los vehículos eléctricos.
La ventaja principal radica en que este modelo se estructura como un contrato de servicios, evitando registrar deuda financiera adicional. Los costes fijos por kilovatio hora aportan visibilidad a largo plazo, transformando una imposición normativa en una ventaja competitiva corporativa. Al delegar la propiedad de los activos, la fábrica preserva su capacidad crediticia íntegra para adquirir maquinaria destinada a su actividad principal.
El modelo Menapy de movilidad eléctrica sin inversión
La propuesta comercial de la compañía Menapy se fundamenta en el concepto de la energía como servicio, asumiendo la totalidad del capital necesario y el riesgo tecnológico asociado al proyecto. Las industrias evitan desviar flujos de caja hacia activos secundarios y se limitan a abonar exclusivamente el servicio o la electricidad que consumen. El proceso técnico de Menapy se ejecuta mediante una metodología estructurada que comienza con una auditoría legal detallada y un diagnóstico del potencial real de la parcela.

Posteriormente, los especialistas de Menapy analizan de forma minuciosa las curvas de demanda específicas de la planta para diseñar una simulación económica ajustada. Una vez establecida la viabilidad, se formaliza el acuerdo de compra de energía (PPA) y se procede a la instalación llave en mano de los componentes. La supervisión operativa continua de la empresa asegura que los equipos rindan al máximo nivel, garantizando que el cumplimiento de las normativas de sostenibilidad genere flujos de caja positivos desde el primer año.
Las empresas pueden olvidarse de destinar recursos propios a infraestructuras secundarias confiando en la experiencia de Menapy para implantar un centro energético en sus instalaciones. Esta decisión reduce sus costes operativos de forma inmediata. Tan sólo hay que contactar con el equipo técnico a través de la web corporativa para coordinar un estudio personalizado totalmente gratuito. Las compañías pueden solicitar su simulación TÉCNICO-ECONÓMICA en Menapy.com sin ningún coste, y descubrir el margen de ahorro mensual.
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