- Alemania podría hacer frente a un gasto público de 45.000 millones de euros si no se cumplen las previsiones de demanda de hidrógeno.
- El giro hacia el hidrógeno azul podría afectar de forma significativa a los objetivos de independencia energética del país.
- La undécima edición de VEM 2026 aterriza en Madrid con un aumento histórico en las compras de coches eléctricos
Según una nueva investigación del Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA), Alemania corre el riesgo de sobredimensionar su red de hidrógeno y, con ello, malgastar decenas de miles de millones de euros al basarse en proyecciones de demanda hidrógeno excesivamente optimistas.
Calderas de gas: todo lo que debes saber ante la confusión sobre su “prohibición” en Europa
La estrategia de hidrógeno de Alemania
El país teutón, que tiene la estrategia de hidrógeno más ambiciosa de Europa (10 GW de capacidad de electrólisis nacional en 2030) continúa contemplando que este combustible tenga un papel fundamental en su economía. No obstante, las previsiones del Gobierno no tienen en demasiada consideración cómo la electrificación y las alternativas más económicas limitarán el uso del hidrógeno en la calefacción, la generación de energía, la industria y el transporte. En este sentido, el informe de IEEFA apunta a que la demanda de hidrógeno de Alemania en 2045 se situará en el extremo inferior de los escenarios planteados, o incluso por debajo de ellos.

En este sentido, Alasdair Docherty, analista de finanzas sostenibles del IEEFA y coautor del informe, explica: «Esto es importante porque Alemania está financiando su red de hidrógeno partiendo de la base de que la demanda crecerá lo suficientemente rápido como para que los usuarios amorticen los costes con el tiempo. Si esa demanda no se materializa, los contribuyentes tendrán que asumir el coste».
El hidrógeno, un gasto que podría recaer en el contribuyente alemán
En su informe, IEEFA estima que un escenario de demanda limitada podría suponer para los contribuyentes alemanes un desembolso de al menos 34.700 millones de euros en costes de gasoductos para 2055. Pese a que los costes de los gasoductos suponen la mayor parte del riesgo fiscal, una débil demanda aumentaría el gasto también en centrales eléctricas preparadas para el hidrógeno. Y lo que es más importante dado el contexto actual: se prolongaría la dependencia de las terminales de gas natural licuado (GNL).
En este sentido, la diferencia entre un rápido despliegue del hidrógeno y uno limitado asciende a 45.000 millones de euros en financiación pública adicional, lo que supondría unos 1.000 euros por cada contribuyente alemán.
Crisis del gas en Europa: el papel clave de las renovables para contener los precios
El hidrógeno azul profundiza la dependencia del gas
Con todo este contexto sobre la mesa, la política alemana continúa centrándose en mantener la demanda de hidrógeno en vez de considerar la baja adopción como una señal para reducir el volumen de la red.
Además, la Ley de Aceleración del Hidrógeno de Alemania, aprobada por el parlamento en febrero de 2026, designa al hidrógeno azul, producido a partir de gas natural con captura y almacenamiento de carbono, como de “interés público primordial”. Con ello, cambia el escenario respecto a la estrategia original, en la que el hidrógeno verde producido con energías renovables iba a ser el protagonista. En este sentido, Dohery concluye: «Un giro hacia el hidrógeno azul añadiría una red de costosos gasoductos de dióxido de carbono y afianzaría de nuevo la dependencia de Alemania de los volátiles mercados mundiales del gas, lo que pondría en peligro la seguridad energética a largo plazo y la competitividad industrial. En definitiva, el hidrógeno azul es una forma costosa de sacrificar la independencia energética.”
Te puede interesar
- ¿Fabricar ladrillos sin humo? Así es el invento británico que jubila al gas en la construcción
- El megaproyecto que sitúa a La Rioja en el mapa del hidrógeno: 117 km de tuberías y una estación única en España
- Europa da luz verde a las ayudas por costes de emisiones indirectas en España





















