- El sector del biometano en España coincide en afirmar que se trata de una tecnología disponible y desarrollada, pero identifica problemas en la producción del gas renovable.
- El sector reclama la trasposición de la directiva europea de renovables (RED III) para dar una señal clara al mercado.
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El Green Gas Mobility Summit 2026 (#GGMS26), organizado por Gasnam centró uno de sus bloques en el rol del biometano en la descarbonizacón del transporte terrestre. El mensaje general fue claro: la cadena de uso del biometano, es decir, estaciones de repostaje, vehículos y operadores, ya está lista y en marcha. No obstante, todavía no se alcanza el ritmo necesario en materia de producción, lastrada por tramitaciones administrativas excesivamente lentas.
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Biometano: una solución de presente en España
El sector coincidió en afirmar que el biometano es ya una solución de presente. En España, las estaciones de servicio de gas ya suministran este gas renovable, por lo que cualquier vehículo de gas puede acceder a su repostaje sin necesitar ningún cambio tecnológico.

Además, a esa red de repostaje se suma la oferta comercial de vehículos de GNC y GNL ya disponibles y preparados para el uso de biometano, convirtiendo a estos camiones en un transporte sin emisiones desde el primer kilómetro. Hablamos, por tanto, de una tecnología fabricada, homologada y a la venta.
En este sentido, Pelayo Alonso (Alimerka), Gotzon Zulueta (Eroski) y Valentín Andaluz (Pascual), bajo la moderación de Bárbara Ferrer (AECOC), pusieron de manifiesto cómo el BioGNL es una solución inmediata y rentable para la larga distancia, con un coste total de propiedad (TCO) competitivo y con un impacto directo en la descarbonización de sus flotas.
Con ello, se prueba como cada vez más operadores logísticos apuestan por el BioGNL como una alternativa para descarbonizar sus operaciones, generando una demanda real que el sector ha de ser capaz de abastecer. De este modo, estas empresas se convierten en palancas decisivas ya que, con sus decisiones de compra, consolidan el mercado del biometano en el transporte pesado.
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La burocracia echa el freno a la producción
Para que la demanda no quede sin ser satisfecha, la producción nacional ha de crecer rápidamente, y es en este punto donde el sector identifica el principal freno. No en vano, productores y operadores reclamaron agilizar la tramitación de las plantas y eliminar las incertidumbres regulatorias a partir de la colaboración entre administraciones e industria.
Además del freno a la producción nacional, se suma también la urgencia de avanzar en la trasposición de la directiva europea de renovables (RED III), que obligará a establecer cuotas crecientes de biocombustibles avanzados. En ese aspecto, la gran ventaja del biometano es que es un avanzado con disponibilidad comercial ya inmediata y competitiva. Así, el sector reclamó acelerar la trasposición para dar una señal clara al mercado, que debe ir acompañada de la agilización de las plantas. En definitiva, no servirá de mucho consumir avanzados si la producción no crece al ritmo que la demanda exige.
Por último, el diagnóstico realizado durante el congreso fue de común acuerdo, poniendo de manifiesto que el biometano cuenta con estaciones de repostaje en marcha, vehículos pesados disponibles y una demanda real que ya descarboniza el transporte pesado. Ahora, el desafío no reside en el uso, sino en la oferta.
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