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Los hitos de la energía eólica en 2025 muestran una industria en tensión entre innovación y conflicto social.
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Tecnologías como VETAR o Vela 9 comparten titulares con parques parados en Burgos y vetos en Asturias.
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La energía eólica ha vivido en 2025 un año de contrastes. Mientras surgían tecnologías revolucionarias como la turbina VETAR o la portátil Vela 9, crecían los conflictos por la saturación de parques en Burgos, los vetos en Asturias o la batalla legal de Trump contra Iberdrola. Este análisis repasa los hitos de la energía eólica en 2025 para entender dónde está el sector y hacia dónde va.
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Innovación: las turbinas que prometen cambiar las reglas
La turbina eólica doméstica VETAR ha sido uno de los hitos de la energía eólica en 2025. Su diseño vertical y su sistema de aceleración del viento permiten generar hasta cinco veces más energía que los modelos tradicionales. Además, opera en silencio, lo que la hace ideal para entornos urbanos.
Otra gran protagonista ha sido Vela 9, una turbina portátil de 20 W creada por ingenieros italianos. Su estructura de tela reciclada se monta en minutos y funciona incluso de noche, algo que los paneles solares no pueden ofrecer. Estas tecnologías abren la puerta al autoconsumo eólico masivo, pero aún están lejos de ser competitivas en precio.
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Conflictos territoriales: cuando el viento ya no es bienvenido
Burgos ha sido el epicentro de la tensión. En un radio de 20 km se proyectan 25 nuevos parques eólicos, lo que ha generado rechazo social y paralización de proyectos como el de Sistemas Eólicos de Muñó.
El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ha exigido estudios ambientales más rigurosos, especialmente sobre avifauna y ruido. La saturación de molinos en zonas rurales ha convertido la energía eólica en un tema de debate local, no solo técnico. Y no es un caso aislado: en Asturias, el Gobierno ha rechazado el parque eólico Palancas por su impacto en fauna y paisaje, mientras que en Galicia se exige que los promotores devuelvan parte de los beneficios a las comunidades.
Política y negocios: Trump frena a Iberdrola
Otro de los hitos de la energía eólica en 2025 ha sido la batalla legal de Trump contra Iberdrola. El expresidente ha solicitado anular los permisos de los parques eólicos marinos New England Wind 1 y 2, valorados en más de 8.000 millones de dólares. La excusa: proteger la pesca y la fauna marina, aunque muchos ven una maniobra política contra las renovables. Iberdrola, que tiene 15.500 millones comprometidos en eólica marina en EE.UU., asegura que este veto no afecta a su estrategia global, pero sí ha generado incertidumbre en un mercado clave para la compañía española.
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El reto climático: cuando el viento no sopla
El fenómeno meteorológico dunkelflaute ha vuelto a poner en jaque a la energía eólica en 2025. Se trata de periodos prolongados sin viento ni sol, especialmente en invierno, que causan picos de precio y tensión en la red.
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Alemania llegó a pagar 936 euros/MWh en uno de estos episodios. Este fenómeno, que se agrava con el cambio climático, obliga a repensar el modelo energético. La solución pasa por más almacenamiento, interconexión y diversificación, no por instalar más molinos donde ya no caben.
Conclusión: más potencia, más problemas, misma urgencia
El informe Renewables 2025 del IEA deja claro que la energía eólica seguirá creciendo, pero no lo suficiente. Se prevé que la potencia eólica global casi se duplique para 2030, superando los 2.000 GW, pero esa cifra está revisada a la baja por los cambios de política en Estados Unidos y China.
Mientras tanto, los fabricantes de turbinas acumulan pérdidas por 1.200 millones de dólares fuera de China, y la cadena de suministro sigue dependiendo en más del 90% de un solo país. El desafío ya no es solo técnico: es logístico, económico y geopolítico.
La conclusión es sencilla: el viento sopla, pero no al ritmo que necesitamos para cumplir el triple objetivo de renovables fijado en la COP28. Y si no se aceleran los permisos, se desbloquean inversiones y se escucha a las comunidades, los hitos de la energía eólica en 2025 podrían quedar en anécdota en lugar de convertirse en base del sistema energético.
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Licenciado en Biología por la Universidad Complutense de Madrid, amante de la naturaleza tal y como deberíamos haberla conocido. Aun hay esperanza.





















