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España e Irlanda construirán el cable eléctrico submarino más estratégico de Europa para conectar sus redes y transportar energía solar y eólica excedente.
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Este «puente energético» España-Irlanda resolverá un doble problema: los excedentes renovables españoles y la dependencia eléctrica irlandesa.
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Control dinámico de tensión: la nueva misión que Red Eléctrica encomienda a las renovables
España tiene tanta energía solar y eólica que ya no sabe dónde almacenarla. Irlanda, mientras tanto, necesita desesperadamente fuentes estables de electricidad verde. La solución: un ambicioso cable submarino que conectará ambos países a través del Atlántico. Este «puente eléctrico», que podría estar operativo en 2030, permitirá exportar el excedente renovable español y reforzará la seguridad energética europea. Un proyecto que transformará el mapa energético del continente.
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España e Irlanda acuerdan un cable submarino para exportar energía renovable a través del Atlántico
España e Irlanda han iniciado las negociaciones para construir el primer cable eléctrico submarino directo entre ambos países, un interconector que permitirá exportar los excedentes de energía renovable española y reforzar la seguridad energética de Europa. El ministro irlandés de Clima, Energía y Medio Ambiente, Darragh O’Brien, confirmó tras reunirse con el secretario de Estado de Energía de España, Joan Groizard, que el memorándum de entendimiento se firmará a principios de 2025.
Este proyecto estratégico, que aspira a financiación europea, representa un salto cualitativo en la integración de los sistemas eléctricos continentales. Conectará dos realidades energéticas complementarias: España, con un exceso creciente de generación renovable que no siempre puede aprovechar, e Irlanda, que busca diversificar sus fuentes de suministro más allá de sus actuales interconexiones con Reino Unido y Francia.
Un proyecto clave para la transición energética europea
El cable eléctrico entre España e Irlanda responde a una necesidad estructural de la Unión Europea: crear una red eléctrica integrada y resiliente. Según un estudio de la consultora Ember, el 55% del sistema eléctrico europeo presenta limitaciones para importar electricidad, lo que incrementa el riesgo de apagones. España, a pesar de haber instalado más de 40 GW de renovables desde 2019, tiene un nivel de interconexión internacional de solo el 2,8%, muy lejos del objetivo del 15% fijado por la UE para 2030.
Las características principales del proyecto son:
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Tecnología HVDC: Será un cable de alta tensión en corriente continua (HVDC), la tecnología más eficiente para transportar electricidad a largas distancias bajo el mar.
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Posible ruta por el Golfo de Vizcaya: Aunque el trazado no está cerrado, esta zona es la favorita por la experiencia acumulada con otros proyectos como el cable entre España y Francia.
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Financiación europea: Ambos gobiernos confían en que el proyecto reciba fondos de la UE, dada su contribución a los objetivos de interconexión y seguridad energética comunitaria.

El problema del excedente renovable en España
España se encuentra en una paradoja energética: genera más energía renovable de la que su red puede absorber en ciertos momentos. Los picos de producción solar y eólica, especialmente en horas de máxima radiación y viento, a menudo no pueden ser almacenados ni exportados por falta de infraestructura adecuada. Esto fuerza a los gestores del sistema a desconectar parques renovables, desperdiciando energía limpia y potencialmente barata.
La situación evidencia una necesidad urgente: España debe invertir no solo en generar más renovables, sino en transportarlas. Según los datos del sector, el país invierte solo 30 céntimos en red por cada euro destinado a nuevas plantas renovables, la mitad de la media europea. Este interconector con Irlanda es, por tanto, una pieza esencial en la estrategia para convertir a España de «isla energética» en un centro de exportación verde para Europa.
La perspectiva irlandesa: diversificar fuentes y garantizar suministro
Para Irlanda, este cable representa una oportunidad estratégica para diversificar sus fuentes de energía y reducir su dependencia de los interconectores existentes con Reino Unido. El ministro O’Brien reconoció que, inicialmente, es «más probable que España exporte energía a Irlanda», dado el excedente estructural español.
El proyecto se enmarca en los esfuerzos irlandeses por reforzar su seguridad energética. Actualmente, el país cuenta con dos interconectores con Gran Bretaña y un tercero en desarrollo (MaresConnect), además del Celtic Interconnector con Francia, que entrará en servicio en 2027. El nuevo enlace con España completaría un arco de conexiones que blindaría al país frente a posibles crisis de suministro.
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Hacia un mercado eléctrico europeo integrado
El cable España-Irlanda es más que una simple conexión bilateral; podría significar la auténtica integración del mercado eléctrico europeo. Al conectar la periferia suroeste (la península ibérica) con la noroeste (Irlanda), contribuye a crear un sistema energético continental más flexible, eficiente y seguro.
Junto con otras interconexiones planificadas con Francia y Marruecos, este proyecto sitúa a España en el centro de la geopolítica energética europea, posicionándola como un futuro exportador neto de energía renovable. El próximo gran salto de la energía verde en Europa podría depender, literalmente, de un hilo conductor que una el sol de la península con los hogares irlandeses.
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Licenciado en Biología por la Universidad Complutense de Madrid, amante de la naturaleza tal y como deberíamos haberla conocido. Aun hay esperanza.





















