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El uso del carbón en la generación eléctrica debe reducirse más de 10 veces más rápido, lo que equivale a cerrar 360 centrales térmicas anuales hasta 2030 para cumplir los objetivos climáticos
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Las emisiones globales de gases de efecto invernadero alcanzaron un récord de 56,6 GtCO₂ en 2023, mientras la temperatura global ya superó 1,55°C en 2024 de forma permanente
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El cambio climático nos “regala” un mes más de calor extremo
La transición energética global está fallando en su prueba de fuego: el abandono del carbón. Según el informe State of Climate Action 2025, el uso del carbón en la generación eléctrica debe reducirse más de 10 veces más rápido que el ritmo actual, equivalente a cerrar 360 centrales térmicas cada año hasta 2030. Este dato demoledor llega cuando las emisiones globales han alcanzado un nuevo récord histórico y la temperatura global ya ha superado los 1,55°C de forma permanente en 2024.
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El carbón, el gran lastre de la transición energética
El informe revela que el sector eléctrico sigue dependiendo peligrosamente del carbón, la fuente más contaminante de energía. A pesar del crecimiento récord de las renovables, la fase de salida del carbón avanza a un ritmo peligrosamente lento. Los datos son contundentes:
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La participación del carbón en la generación eléctrica debe reducirse más de 10 veces más rápido
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Esto equivale a cerrar casi una central de carbón diaria durante los próximos seis años
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Mientras tanto, varios países continúan planificando y construyendo nuevas centrales térmicas
Esta lentitud contamina no solo la atmósfera, sino también otros sectores clave que dependen de una red eléctrica limpia para su descarbonización.
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Un panorama climático desolador en cifras
El contexto general del informe pinta un escenario preocupante. Las emisiones globales de gases de efecto invernadero alcanzaron los 56,6 gigatoneladas de CO₂ equivalente en 2023, continuando una tendencia alcista que parece imparable. Paralelamente, 2024 se convirtió en el año más cálido jamás registrado, con la temperatura global superando los 1,55°C de forma permanente.
Los impactos son ya devastadores:
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Más del 80% de los arrecifes de coral mundiales sufrieron blanqueamiento catastrófico
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El hielo marino invernal del Ártico alcanzó su nivel más bajo en marzo de 2025
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Los océanos registraron un calor sin precedentes, alimentando huracanes más intensos

El carbón frena la electrificación limpia de otros sectores
La lentitud en abandonar el carbón tiene un efecto dominó negativo sobre otros sectores que necesitan electrificarse con fuentes limpias. El transporte, los edificios y la industria dependen críticamente de una red descarbonizada para reducir sus propias emisiones.
Sin embargo, el informe detecta retrocesos preocupantes:
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Las ventas de vehículos eléctricos, antes en la senda correcta, ahora están «fuera de camino»
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La participación de fuentes cero carbono en la generación eléctrica ha pasado de «fuera de camino» a «muy fuera de camino»
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La financiación pública para combustibles fósiles sigue creciendo, con un promedio de 75.000 millones de dólares anuales desde 2014
Otras áreas críticas que requieren acción urgente
Más allá del carbón, el informe identifica múltiples frentes que necesitan una aceleración inmediata:
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Deforestación: debe reducirse 9 veces más rápido, equivalente a perder 22 campos de fútbol cada minuto
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Transporte público: requiere construir 1.400 km anuales de nuevas rutas de tránsito rápido
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Financiación climática: necesita aumentar en casi un billón de dólares anuales hasta 2030
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Captura de carbono: debe escalarse más de 10 veces más rápido
Un rayo de esperanza en un panorama sombrío
A pesar del panorama general desalentador, el informe destaca algunos avances significativos. Las energías solar y eólica experimentaron el mayor aumento de la historia en 2024, mientras que China alcanzó en junio de 2025 el hito de 1 teravatio de capacidad solar instalada. Además, la financiación climática privada aumentó drásticamente, pasando de 870.000 millones en 2022 a 1,3 billones en 2023.
Sin embargo, estos avances positivos resultan insuficientes frente a la magnitud del desafío. Como señala el informe, cada año que se mantiene en lugar de acelerarse el progreso, la brecha entre la acción climática actual y la necesaria se amplía.
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La ventana de oportunidad se está cerrando
El mensaje del State of Climate Action 2025 es claro: aunque técnicamente sigue siendo posible limitar el calentamiento a 1,5°C, la ventana de oportunidad se estrecha rápidamente. Los países tienen ante sí la responsabilidad de presentar compromisos climáticos más ambiciosos que determinen la trayectoria de emisiones hasta 2035.
Mientras tanto, el carbón sigue siendo el gran obstáculo para un futuro climático seguro. Su eliminación progresiva no es solo una necesidad ambiental, sino una condición indispensable para desbloquear la descarbonización de toda la economía global.
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Licenciado en Biología por la Universidad Complutense de Madrid, amante de la naturaleza tal y como deberíamos haberla conocido. Aun hay esperanza.



















