- Repsol ha producido por primera vez a escala industrial una gasolina 100% renovable en su centro industrial de Tarragona
- Se trata de un residuo de biomasa con un compuesto que no ha sido revelado por la firma petrolera pero que cumple con la legislación medioambiental
- El combustible puede usarse en cualquier vehículo de gasolina sin modificar nada.
- Riesgo de apagón: Red Eléctrica alerta de variaciones de tensión que podrían desestabilizar el sistema eléctrico
Repsol ha presentado Nexa 95, un nuevo combustible 100% renovable que se ha desarrollado en su plana industrial de Tarragona. Esta vez se trata de una gasolina cuyo principio molecular es idéntico al de la gasolina convencional (UNE-EN 228), con lo que no es necesario modificar elementos del carburador o de cualquier otra parte del motor de combustión. La particularidad es que este biocombustible reduce en más de un 70% las emisiones de CO2 y va en la línea de reducción de emisiones que Repsol tiene como objetivo. Además, parece que la fórmula aplicada puede proteger el motor de impurezas.
Según Dolores Cárdenas, investigadora de Repsol Technology Lab, se han utilizado residuos orgánicos que se encuentran en toda Europa y que por tanto no alteran la cadena alimenticia ni aumentan los precios de determinados cultivos. Cumplen por tanto con el Real Decreto 376/2022, de 17 de mayo, por el que se regulan los criterios de sostenibilidad y de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los biocarburantes, biolíquidos y combustibles de biomasa, así como el sistema de garantías de origen de los gases renovables.
Cuánta demanda podría cubrir Nexa 95
Los residuos de biomasa empleados en la producción del nuevo biocarburante, podrían cubrir el 30% de la demanda europea en 2030 y el 65% en 2050, con lo que se reduciría el uso de los combustibles convencionales en ese porcentaje y por tanto las emisiones de CO2. Según Cárdenas, las partículas de NoX también se reducirían en un alto porcentaje aunque estas no dependen solo de los combustibles.
Repsol quiere más soluciones además del vehículo eléctrico
Se trata según Repsol de contribuir a las medidas contra el cambio climático mediante un mix energético en el que estén presentes nuevas tecnologías como los biocarburantes o los combustibles sintéticos. Proponen analizar la situación a partir de 2035, año en el que la Unión Europea ha fijado para el fin de los vehículos de combustión, y presentar hasta 11 soluciones alternativas que cumplan con la normativa renovable.
Para Repsol, el desarrollo de los combustibles renovables resulta fundamental establecer objetivos a largo plazo ‒como ya existen en los sectores de aviación y marítimo‒ y ofrecer una fiscalidad ventajosa, que otorgarían certeza a inversiones en nuevos motores más eficientes en el sector de la automoción.
Para descarbonizar la movilidad, Repsol apuesta por un modelo que combine todas las soluciones que reduzcan las emisiones, como los combustibles renovables, la electrificación, el AutoGas y el hidrógeno renovable que la compañía está desarrollando. La visión de la compañía es que todas las opciones energéticas, incluidos los combustibles convencionales combinados con motores ultraeficientes, deben tenerse en cuenta para garantizar el suministro, cubrir las necesidades de cada cliente y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la forma más rápida y eficiente en coste posible.
Repsol ya dispone de la primera planta de la península ibérica que produce combustibles 100% renovables a gran escala en Cartagena, en concreto, combustible sostenible para aviación (SAF, por sus siglas en inglés) y diésel renovable. En 2026, sumará una segunda planta en su centro de Puertollano, con capacidad para producir unas 200.000 toneladas anuales de combustible 100% renovable destinado a la movilidad por carretera y marítima.
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