En muchos lugares, todavía no hay suficiente energía renovable para producir grandes cantidades de hidrógeno verde, y el proceso sigue siendo costoso. Pero eso podría estar a punto de cambiar, según los investigadores, ya que los gobiernos que invierten fuertemente en tecnologías basadas en combustibles fósiles van a comenzar a encontrarse con activos varados. Un estudio reciente sugirió que el hidrógeno verde ya puede ser más barato que el azul en Australia, donde la abundante luz solar del país, la enorme superficie terrestre y los poderosos vientos han impulsado el crecimiento de las energías renovables en los últimos años y han reducido sus costes.
Fuente: The Washington Post.