- Un informe revela las principales preocupaciones de la industria de la energía acerca de la transición energética.
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Según el informe Net Zero Jeopardy II del Energy Industries Council (EIC), la confianza de la industria de la energía en alcanzar los objetivos globales de reducción de emisiones se está desvaneciendo como consecuencia de la inestabilidad política, la incertidumbre financiera y la lenta aprobación de nuevos proyectos.
Según refleja el documento, solo el 16% de los ejecutivos de alto nivel del sector energético entrevistados cree que se pueden alcanzar los objetivos de cero emisiones netas para 2050, frente al 45% que sí lo consideraba en 2024.
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Las preocupaciones de la industria de la energía
El informe, basado en entrevistas con empresas miembros del EIC, en su mayoría con sede en el Reino Unido, señala las preocupaciones por la falta de marcos regulatorios claros, la inversión insuficiente en tecnologías limpias y los retrasos en llevar los proyectos a la etapa de decisión final de inversión (FID).
Stuart Broadley, director ejecutivo de EIC, señala: “La industria de la energía se enfrenta a verdaderos desafíos para convertir sus promesas en proyectos. Los líderes empresariales no ven el nivel de certidumbre política ni de inversión necesario para cumplir con las ambiciones en materia de emisiones. En el Reino Unido, si el gobierno quiere seriamente alcanzar sus objetivos provisionales, debe escuchar atentamente lo que dice la cadena de suministro. El mensaje no es muy positivo. Necesitamos muchas reformas inmediatas que agilicen la tramitación de licencias y reduzcan otros trámites burocráticos, garanticen una política y una regulación coherentes y tengan los incentivos financieros adecuados”.
La confianza en los objetivos intermedios de reducción de emisiones es aún menor: solo el 14% de los encuestados cree que su país cumplirá los objetivos climáticos de 2030, frente al 16% que sí lo creía en el informe del año pasado.
Por su parte, Mahmoud Habboush, autor del informe Net Zero Jeopardy II, expresa:
“Los datos no dejan lugar al optimismo: la confianza en los objetivos de cero emisiones netas se está desmoronando en todo el sector energético. Los líderes de la industria no solo están expresando su frustración, sino que están advirtiendo seriamente sobre las barreras fundamentales, incluidas las políticas inestables, el escaso apetito inversor y la lentitud en la aprobación de proyectos. Y estas barreras, si no se abordan, sin duda descarrilarán la transición energética”.
“Para muchos, un camino claro hacia la reducción completa de las emisiones es garantizar que los proyectos energéticos sean comercialmente viables. Para que eso suceda, es necesario trabajar en el lado de la demanda, lo que incluye facilitar un entorno regulatorio propicio para generar demanda. Esto hará que los bancos se sientan menos aprensivos y fluirá más capital”.
El ejemplo que nos da la eólica marina en el Reino Unido
En el Reino Unido, la energía eólica marina da avisos acerca de los desafíos que supone desarrollar la energía limpia. No en vano, las instalaciones actuales en el país son fruto de decisiones de inversión tomadas hace una década, lo que plantea serias dudas sobre si los objetivos futuros podrán ser alcanzados.
Al respecto, Broadley explica:
“El éxito de la energía eólica marina en el Reino Unido se basa en proyectos que alcanzaron decisiones de inversión definitivas hace diez años. Nos preocupa seriamente si las ambiciones actuales se traducirán en capacidad futura con el ritmo actual de implementación de proyectos, no solo en el Reino Unido y Europa, sino a nivel mundial”.
El lento ritmo de los nuevos proyectos que pasan de la planificación a la construcción está vinculado a largos procesos de obtención de permisos, limitaciones de acceso a la red y un clima de inversión incierto.
Problemas para conseguir financiación
El informe señala la financiación como una de las cuestiones clave. En este aspecto, advierte de que los inversores son cautelosos a la hora de respaldar proyectos de energía limpia en sectores como el hidrógeno, la captura y almacenamiento de carbono y la infraestructura de red eléctrica. Los ejecutivos afirman que, si bien el sector privado está dispuesto a invertir, la ausencia de políticas estables a largo plazo crea un riesgo financiero.
El informe señala que las tasas para los proyectos de energía limpia siguen siendo muy bajas. A pesar de los ambiciosos objetivos, solo el 10% de los proyectos eólicos marinos y el 9% de los proyectos de hidrógeno han alcanzado la FID, en comparación con el 21% de los proyectos upstream de petróleo y gas.
Debilidad de la cadena de suministro
Por último, los ejecutivos expresan su preocupación por las vulnerabilidades de la cadena de suministro, haciendo hincapié en la fabricación y la logística de las tecnologías limpias.
El informe señala que muchos componentes para proyectos de energía renovable, incluidas las turbinas eólicas y los sistemas de almacenamiento de baterías, se obtienen de China, lo que aumenta la dependencia de un mercado único. Si bien el dominio de China ha reducido los costes, plantea inquietudes sobre la seguridad energética, la política comercial y la resiliencia de la cadena de suministro.
De igual manera, también existe preocupación sobre la capacidad de fabricación y la disponibilidad de habilidades, especialmente cuando los proyectos de tecnologías limpias planificados entran en la fase de construcción.
Imágenes: DepositPhotos.
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