Un mayor uso del gas y una mayor penetración de las renovables han provocado que entre 2007 y 2015 el consumo de carbón térmico para generación eléctrica en Estados Unidos haya caído un 29%, pasando desde su máximo de 1.045 millones de toneladas cortas (MmSt) en 2007 a aproximadamente 739 MMst en 2015.
El aumento de la oferta de gas natural y la bajada de sus precios ha estimulado en varios estados el aumento de la generación de energía con este recurso en detrimento del uso del carbón. Además, la producción de electricidad a partir de fuentes de energía renovables como el viento o el sol también ha aumentado significativamente en el período comprendido entre los años 2007 y 2015 debido la combinación de medidas políticas y mejoras tecnológicas.
El consumo ha caído durante este período en casi todos los estados, aumentando sólo en los estados de Nebraska y Alaska. En el medio oeste y el sureste es dónde más ha caído, reuniendo esta región seis estados que representan casi la mitad del descenso nacional. De hecho, Georgia, Carolina del Norte y Alabama consumieron en 2015 la mitad que en 2007. En estos tres estados, el consumo de gas natural por las centrales eléctricas pasó en este período de 338 Bcf a 1,021 Bcf mientras que el consumo de carbón se redujo bajando de 110 MMst a 56 MMst.
Las menores bajadas en el consumo se han producido en la región de las Montañas Rocosas, en concreto en los estados se Wyoming, Dakota del Norte y Montana, tal y como recoge en un comunicado la Administración Estadounidense de Información Energética, EIA.
El principio del fin
Asimismo, el uso del carbón disminuyó en Ohio y Pensilvania un 49% y 44%, respectivamente, entre 2007 y 2015 debido a la cercanía de las explotaciones de gas pizarra de Utica y Marcelo, que aumentaron su producción dando lugar a precios más bajos en estos dos estados.
También el carbón disminuyó en Indiana un 37%. Este estado aprobó una cartera estándar de energía de carácter voluntario que entró en vigor en 2012 y que alentaba a aumentar la generación de electricidad a partir de combustibles renovables -es decir, biomasa sólida, biomasa líquida y biogás-, energía nuclear o cualquier otra tecnología generadora de gas natural que desplazara al carbón. También tiene una plan de carácter voluntario para aumentar los porcentajes de energías limpias.
En Ohio, Pensilvania e Indiana, el consumo de gas natural en las centrales eléctricas pasó de 219 mil millones de pies cúbicos (mpc) en 2007 a 777 mil millones de pies cúbicos en 2015 mientras que el consumo de carbón bajó desde los 176 MMst a los 100.
Ante esta deriva de la realidad, se empiezan a planear cierres planificados de algunas de las centrales de carbón estadounidenses, el «principio del fin» según un informe de Bloomberg New Energy Finance



















