La falta de seguridad jurídica, la moratoria de las primas, la falta de credibilidad del sector hacia los promotores, hace que las empresas del sector fotovoltaico afinen en sus productos y servicios, de tal modo que cubran al menos los imponderables técnicos que vayan surgiendo en la vida de la instalación. De esta forma intentan frenar la huida de los promotores hacia terrenos más firmes, al menos en apariencia.
Este es el caso de una de las empresas más importantes en la fabricación de inversores solares fotovoltaicos como es SMA, que ha lanzado un nuevo paquete de servicios postventa, tanto para equipos monofásicos como para trifásicos.
Aunque la mayoría de estos equipos tienen una vida útil de más de 20 años, también hay que ser realista, ya que pueden producirse incidencias técnicas. Por este motivo, SMA ha puesto a disposición de los promotores una serie de servicios post-venta incluidos en la garantía de los equipos. Desde el asesoramiento telefónico, pasando por la asistencia técnica y la sustitución de equipos:
En caso de incidencia con un equipo, el cliente recibe otro en sustitución, evitando de esta forma horas de inactividad y por tanto de pérdida de dinero. Este nuevo equipo vuelve a tener la misma garantía de cinco años que el anterior.
En cuanto al asesoramiento técnico, SMA pone a disposición de sus clientes un teléfono de asistencia técnica para ayudar en cuanto al montaje y la puesta en servicio de los inversores o incluso sobre el mal funcionamiento de un equipo.
La monitorización



















