- Te mostramos cómo funciona el sistema eléctrico, desde la generación de energía hasta la comercialización final.
- Repasamos las claves del mercado mayoristas, la formación del precio de la electricidad cada hora y el papel que tienen en todo esto las energías renovables.
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En las últimas semanas, tras el acontecimiento sin precedentes que ha supuesto el apagón, son much@s las que se preguntan cómo funciona el sistema eléctrico. Se trata de un engranaje de gran complejidad que conecta las instalaciones de generación, redes de transporte y distribuidores con el mercado mayorista.
Ahora más que nunca, entender el funcionamiento del sistema eléctrico y el criterio para determinar los precios de la energía es de gran importancia para que el consumidor sea capaz de tomar decisiones informadas. Audax Renovables nos da muchas de las claves.
Las fases del suministro de electricidad
El recorrido de la energía, desde la fase de generación hasta el consumo final, consta de cuatro fases principales:
- Generación: aquí se da el pistoletazo de salida a la energía eléctrica, producida en instalaciones como centrales nucleares, ciclos combinados, parque eólicos y fotovoltaicos y centrales hidroeléctricas. Es importante destacar que es en esta fase donde se define el mix eléctrico.
- Transporte: en esta fase, la energía recorrer grandes distancias a través de la red de alta tensión, que es operada por Red Eléctrica de España (REE). La compañía también se encarga de garantizar el equilibrio, en tiempo real, de la oferta y demanda de energía.
- Distribución: la energía pasa en esta fase a las redes de media y baja tensión con destino a los puntos de consumo finales. Esta red se encuentra en propiedad de las empresas distribuidoras, encargadas de zonas geográficas determinadas y que garantizan la entrega de la energía. Los nombres de estas compañías nos suenan a tod@s: Endesa, Iberdrola y Naturgy son algunas de las principales. Además de asegurar la entrega, estas empresas velan también por la gestión de incidencias y la calidad del suministro.
- Comercialización: es la última fase, en la que las empresas comercializadoras adquieren la energía en el mercado mayorista para venderla después a los consumidores finales. Las distribuidoras se encargan de gestionar los contratos y la atención al cliente. Además, pueden ofrecer servicios adicionales como el autoconsumo fotovoltaico o la gestión de puntos de carga para movilidad eléctrica.

¿Qué es el mercado mayorista de electricidad y cómo funciona?
La energía, tratada como una materia prima con un precio establecido en un mercado específico, es regida por el mercado diario, conocido como pool. Gestionado por OMIE en la Península Ibérica, se trata de un mercado regulado en el que los generadores ofertan la producción y los comercializadoras compran la energía para el suministro a sus clientes. El método es una subasta diaria, que se cotiza cada hora y varía en función de la oferta y la demanda.
Como resultado de cruzar la oferta y la demanda, se obtiene el conocido como precio de casación, que establece el precio de la energía a cada hora del día y sirve como referencia para el precio de la misma en el mercado mayorista.
Cabe destacar que el mercado diario se complementa con otros mercados complementarios, que persiguen equilibrar la red en tiempo real. Destacan también los contratos de compra de energía (PPA), que tienen un precio fijo a medio y largo plazo, evitando las fluctuaciones y siendo de gran valor para consumidores de grandes cantidades de energía.
¿Cómo se decide qué tecnologías de generación entran cada hora?
En primer lugar, los generadores ofertan su energía con un precio que se mide en €/MWh. Aquí, las tecnologías de generación, de más baratas a más caras, se ordenan así:
- Energías renovables: la fotovoltaica, eólica e hidráulica entran primero, ya que se suelen ofertar a precios muy bajos.
- A continuación, se usa la energía nuclear y la cogeneración, con precios que no suelen variar.
- Por último, entran los ciclos combinados, que generan electricidad con gas y son más caros.

Así, OMIE va sumando las ofertas, partiendo desde la más barata, hasta que se cubre la demanda estimada para esa hora. Y aquí llega la clave: el último megavatio necesario para cubrir la demanda es el que fija el precio de casación para todos los demás. Es por ello que, si hay poca producción renovable, el gas se hará hueco en este último escalón y hará que el precio suba.
A modo de conclusión…
En este artículo, simplemente hemos dado unas pinceladas acerca del cómo funciona el sistema eléctrico y el mercado diario, ya que funcionan de forma compleja para conseguir coordinar la generación, el transporte, la distribución y la comercialización a fin de que tengamos acceso a la energía eléctrica. No hay que olvidar que la inversión en nuevas capacidades, especialmente energías renovables, es de gran importancia para continuar en la senda de la transición energética.
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