Durante la clausura de un evento de alto nivel sobre Transición Ecológica, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el Plan de Energía y Clima 2021-2030, que será remitido en breve a la Comisión Europa, movilizará 235.000 millones de euros a lo largo de la próxima década. “Se trata de medidas concretas, reales, contables y efectivas”, ha manifestado Sánchez, quien ha destacado que España trabaja en una agenda integral, con objetivos claros, bajo la premisa central de que la transición ecológica “sea socialmente justa y no deje desprotegido a nadie”.
En el mismo contexto del Plan de Energía y Clima sitúa Sánchez las medidas urgentes ya aprobadas por el Gobierno, como la dirigida a controlar la subida del precio de la electricidad y ofrecer cobertura a los ciudadanos en situación más vulnerable. El presidente destaca que el Ejecutivo ha adoptado decisiones para avanzar en la transición hacia un modelo energético limpio y accesible, ha eliminado barreras regulatorias, como el impuesto al sol, ha reconocido legalmente el autoconsumo compartido, e impulsado la movilidad sostenible. Asimismo se han aprobado ayudas para las comarcas mineras y se ha prepara un Plan de Acción Urgente en Transición Justa, que incluya la formación de los trabajadores hacia nuevas bolsas de empleo, tal y como recuerda Sánchez.
“España está lista para contribuir a crear una economía global, próspera, justa y ecológica”, y que “ha recuperado el ingenio perdido por la crisis económica” con una agenda “ambiciosa, integral y presupuestada”, ha añadido Sánchez. En este sentido, ha recordado que los Presupuestos Generales del Estado para 2019 recogen un incremento “contundente” en las partidas de varios ministerios destinadas a cumplir los objetivos de la UE del Marco de Clima y Energía en 2030. Como ejemplo, ha señalado el incremento del 5,1% en la inversión en I+D+i, determinante en la transformación climática.
Un de Plan de Energía y Clima para un desafío global
El presidente ha indicado que la variación global del clima de la tierra “no entiende de países, ideologías o civilizaciones”. Considera que “es un desafío para todos” por lo que “no se pueden buscar respuestas individuales a problemas que exigen respuestas colectivas” y, por ello, ha apelado a la comprensión de los ciudadanos para que entiendan que las legislaciones medioambientales, aunque tienen una adaptación incómoda en el corto plazo, evitan un daño a largo plazo.
Sánchez ha apostado por impulsar la agenda de transformación de Europa, para que el continente se sitúe a la cabeza de la acción climática y la transición ecológica, y sea capaz de convertir la lucha contra el cambio climático en una oportunidad para mejorar la competitividad, el empleo y la calidad de vida de la ciudadanía.
Una transición que no deje a nadie atrás
La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha señalado en su intervención que el avance hacia un modelo de desarrollo más justo, estable y respetuoso con los límites del planeta es “un proceso imperativo, imparable y en marcha a nivel global”. “Estamos ante un cambio de paradigma que abre grandes oportunidades para la innovación, la competitividad, la generación de empleo o el bienestar social”, ha afirmado Ribera, que además ha insistido en que “para el Gobierno es una prioridad garantizar una transición ecológica justa, que ponga en el centro a las personas y no deje a nadie en el camino”.
Nicholas Stern, presidente del Centro para el Cambio Climático, Economía y Política de la London School of Economics (LSE), ha recordado algunas claves para avanzar con éxito hacia una economía baja en carbono: más investigación e innovación, más transparencia en las empresas y en las inversiones, y políticas públicas claras y consistentes. “Cada vez hay más agentes que dejan claro que ser responsable da beneficios”





















