Hace dos años que la empresa ENCE, Energía y Celulosa, solicitó 48.000 m2 en el Puerto de Las Palmas (Gran Canaria) para levantar la mayor planta de biomasa de España: un complejo para producir electricidad con residuos forestales o agrícolas, con una capacidad de 70MW. Sin embargo, el aumento de emisiones de gases nocivos sobre la ciudad han dado la voz de alarma en la zona.
Los canarios han demostrado en numerosas ocasiones que no quieren proyectos que puedan suponer contaminar su territorio. Ahora le ha tocado el turno a una planta de biomasa, una incineradora de residuos vegetales, agrícolas, animales y urbanos en La Esfinge del Puerto de La Luz y de Las Palmas. Los ecologistas lo consideran un “riesgo extremo” porque se ha elegido “el peor” emplazamiento posible para su instalación.
Además, la instalación de una planta de biomasa en este lugar supondría “un peligro” para la salud pública y perjudicaría al turismo de cruceros. “La existencia de una incineradora, y de una chimenea de más de sesenta metros de altura sobre la cabeza de los turistas, situada a unos quinientos metros, es una eficaz disuasión turística y una manera de entorpecer el progreso del turismo de cruceros y su crecimiento”, aseguran los ecologistas. La planta está situada justo en el punto más dañino para la salud, al norte de la isla. Como los vientos dominantes son los del alisios, y el alisio es viento del nordeste, puede llevar las partículas y gases que salen por la chimenea directamente sobre la trama urbana de la capital, añaden.
¿Un proyecto estratégico?
Las críticas han provocado la reacción de las autoridades canarias. Por un lado, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha subrayado que la soberanía energética que defiende para la isla «no se alcanza» con esta planta de biomasa que además ha obtenido un informe medioambiental contrario por parte de la Consejería de Sanidad del Gobierno regional.
Por el otro, el consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad del Ejecutivo canario, Aarón Afonso, puntualizó que declarar la planta de biomasa como proyecto estratégico lo que implica es que se acortan o reducen los plazos de la tramitación en el procedimiento administrativo.
Afonso recordó que el Comité de Inversiones Estratégicos, reunido en junio de 2015, estableció como estratégico dicho proyecto que, posteriormente, fue ratificado por el Gobierno de Canarias a principios de septiembre.
Sin embargo, reconoció que en el caso del proyecto en Las Palmas de Gran Canaria están surgiendo dudas




















