- Kaizen WEC es una apuesta modular que pretende cambiar el panorama energético costero.
- La energía marina se mueve al ritmo de las olas, convirtiendo al océano en la nueva frontera energética.
- Las turbinas eólicas marinas se convierten en inesperados refugios para la vida salvaje
El mar siempre ha sido una fuente de poder inexplorada. Ahora, con el auge de las energías limpias, ese vaivén constante de las olas empieza a tomar protagonismo. La energía undimotriz, la que aprovecha el movimiento del agua, se perfila como una de las alternativas más estables y predecibles dentro del ecosistema renovable. Mientras el viento o el Sol dependen del clima, el oleaje ofrece un flujo más regular, con una densidad energética que multiplica por cientos la del aire.
Para aprovechar esta energía se ha creado el Kaizen WEC, un pequeño generador que ya está siendo probado en mar abierto. Su objetivo: producir electricidad sostenible para islas, comunidades costeras o plataformas marítimas que buscan dejar atrás los combustibles fósiles. La empresa neerlandesa Wave Energy Company (WECO) lo presenta como una solución práctica y escalable.
Y, aunque las condiciones del océano son extremas, como sal, presión, golpes de las olas y corrosión, WECO no se ha echado atrás. Por el contrario, ha apostado por un diseño simple, resistente y eficiente, capaz de soportar esas exigencias y, al mismo tiempo, ofrecer el doble de rendimiento que otros sistemas similares.
Filosofía “Kaizen”: una mejora constante aplicada al mar
Detrás del proyecto hay una idea sencilla pero poderosa: mejorar cada pieza sin reinventar la rueda. El término “Kaizen”, tomado del japonés y traducido como “mejora continua”, da nombre a un dispositivo que resume la estrategia de la compañía. No se trata de crear una máquina futurista, sino de perfeccionar cada elemento para reducir costes y aumentar la durabilidad.
El Kaizen WEC no busca revolucionar el sector, sólo hacerlo más rentable. Para lograrlo, WECO se ha centrado en un punto clave: el Coste Nivelado de Energía (LCOE), que representa el precio real de la electricidad durante todo el ciclo de vida del equipo. Si este coste baja hasta competir con la eólica marina, la energía de las olas podría consolidarse como una opción sólida para el suministro eléctrico a nivel mundial.
El dispositivo, además, aprovecha el movimiento horizontal de las olas, a diferencia de otros que sólo captan el movimiento vertical. Esa diferencia técnica cambia todo el juego: mejora la conversión de energía y reduce el desgaste de los componentes. Con un sistema mecánico basado en correas y sin necesidad de aceite o engranajes, el equipo evita fugas, averías y mantenimientos costosos.
Kaizen WEC: tecnología silenciosa y limpia bajo el agua
El corazón del Kaizen WEC es su PTO (Power-Take Off), el mecanismo que transforma el movimiento de las olas en electricidad. Funciona mediante un sistema de correas que se enrollan y desenrollan, generando un par motor que acciona directamente el generador. Esta arquitectura elimina la necesidad de sistemas hidráulicos o engranajes intermedios, logrando una conversión más directa y menos propensa a fallos.
La energía infinita y totalmente sostenible llega ahora desde el fondo del mar
Toda la estructura está encapsulada en una carcasa estanca que protege de la corrosión. Pero lo más interesante está en su “cerebro”: un software de control que ajusta en tiempo real la resistencia del PTO gracias a algoritmos de aprendizaje automático. Este control reactivo permite al sistema adaptarse al comportamiento de cada ola, maximizando la energía capturada.
En situaciones extremas, el dispositivo se defiende. Cuando el sistema detecta olas superiores a 15 metros, entra en “modo de supervivencia”, liberando tensión para moverse con las corrientes sin sufrir daños. Así, se evita que la maquinaria luche contra el mar y, en su lugar, se deje llevar para sobrevivir.
Pruebas, resultados y próximos pasos del Kaizen WEC
El desarrollo del Kaizen WEC ha pasado por rigurosas fases de validación. Tras superar los ensayos en seco en las instalaciones de Holland Shipyards Group, el prototipo se puso a prueba en el centro Delta Flume de Deltares, uno de los mayores laboratorios de simulación de olas del planeta. Los resultados confirmaron su curva de potencia y la estabilidad del sistema.
Energía marina al alcance de todos: Kinocil, el invento flotante para generar electricidad barata
La verdadera prueba llegó en la costa de Scheveningen, cerca de La Haya, donde el equipo demostró su eficacia real: se desplegó en apenas 32 minutos mediante una técnica llamada drop-and-pull y comenzó a generar electricidad casi de inmediato. Con un peso mucho menor que otras plataformas, hasta 25 veces más ligero, y una potencia de 5 kW por unidad, se perfila como una tecnología adaptable y modular.
Sus posibles aplicaciones van desde alimentar granjas de acuicultura hasta reforzar la red eléctrica de islas o suministrar energía a plantas de desalinización. La compañía prevé que su coste energético pueda bajar de los 10 céntimos por kWh antes de 2030, lo que colocaría esta tecnología en el mismo rango que la eólica marina flotante.
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excelente labor