- El apagón del 28 de abril dejón sin luz a millones de personas en España y Portugal tras una desconexión sin precedentes de la red ibérica del sistema eléctrico europeo.
- El incidente ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sistema eléctrico ante determinados fallos y la necesidad de reforzar la resiliencia ante emergencias y fenómenos que puedan dañar la red eléctrica.
- La energía renovable precisa de un reto conjunto para transformar el futuro eléctrico
España y Portugal sufrieron ayer, lunes 28 de abril, un apagón eléctrico masivo que dejó sin suministro a millones de personas durante varias horas. Alrededor de las 12:30 horas, el corte comenzó a dejar sin luz a regiones de España, afectando también a zonas del sur de Francia y Andorra.
En concreto, el corte comenzó a las 12:32 horas como consecuencia de un cero energético, que se trata de un desequilibrio drástico entre la generación y la demanda eléctrica que dio como resultado que, a las 12:38 horas, se produjera la desconexión automática de la red ibérica del sistema europeo.
Desde Red Eléctrica, describen el incidente como algo absolutamente excepcional. En este artículo, analizamos qué sucedió, cómo fue gestionada la crisis del apagón y, sobre todo, las lecciones que nos deja para el futuro.
Luz verde de la UE para que España invierta 400 millones en hidrógeno verde
El papel de Red Eléctrica
Antes de comenzar con el análisis sobre el apagón, cabe recordar que Red Eléctrica es el operador del sistema eléctrico español y, entre sus funciones, figura mantener el equilibrio entre la demanda de electricidad y la oferta. El objetivo es que ambas encajen, ya que un exceso de producción también puede hacer caer el sistema. Por ello, Red Eléctrica tiene la capacidad para desconectar a productores en caso de que se detecte que la demanda disminuye de forma inesperada o, por el contrario, para activar fuentes en caso de picos de demanda.
¿Qué ocurrió?
A las 12:32 horas, en apenas cinco segundos, tuvo lugar la pérdida instantánea de 15 gigavatios (GW) de generación eléctrica, lo que equivale al 60% del consumo nacional. Como consecuencia de esta abrupta caída, se produjo una fuerte oscilación en el flujo de potencia de las redes, obligando a desconectar el sistema ibérico del resto de Europa con el objetivo de evitar más daños.
Conocido como «cero energético», este fenómeno desestabilizó totalmente el equilibrio entre generación y demanda. Para que lo entendamos mejor, cuando existe mucha menos electricidad generada que la que se está consumiendo, el sistema no puede mantenerse estable y pasa a un estado crítico en el que la única forma de protegerlo es apagando grandes partes de la red eléctrica.
El impacto del apagón
De forma principal, el apagón paralizó infraestructuras claves de nuestro país como son aeropuertos, redes de metro, trenes y hospitales. De igual manera, se interrumpió el servicio de los semáforos y los sistemas de pago electrónico. Por supuesto, se interrumpieron también las comunicaciones móviles e internet. El impacto del apagón se extendió por toda la Península, no quedando afectadas las Islas Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla.
Respuesta y recuperación del sistema
Inmediatamente después del apagón, el Gobierno estableció un gabinete de crisis en la sede de Red Eléctrica, con presencia del presidente Pedro Sánchez y varios ministros. Así, sobre las 13:30h, se comenzó la recuperación del suministro, principalmente en el norte y sur peninsular. Se trata de regiones con importantes infraestructuras de generación, con centrales hidroeléctrica en el norte y amplia potencia fotovoltaica instalada en el sur, que contribuyeron a que el suministro se restableciera antes.
España da un paso clave con una nueva planta de reciclaje de baterías LFP
¿Cuál es el estado actual del suministro eléctrico?
Actualmente, Red Eléctrica informa de que el 99% del suministro eléctrico ha sido restaurado en todo el país. Por el momento, la demanda recuperada alcanza el 82,4% (16.552 MW), estando el 99,11% de las subestaciones de la red del trasporte operativas.
¿Cuáles fueron las causas del apagón?
Una de las primeras causas que se barajó como responsable del apagón fue la de un ciberataque, hipótesis sobre la que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no ha encontrado indicios y que está ya descartada. También se descartó la posibilidad de que un incendio en el sur de Francia fuera el causante.
Por otro lado, la vinculación del apagón eléctrico a un fenómeno meteorológico inusual también ha sido descartada de forma oficial por la Asociación Estatal de Meteorología (AEMET).
Ahora, las investigaciones preliminares parecen poner el foco en una repentina desconexión de plantas solares en el suroeste peninsular. En esa zona, Red Eléctrica informa de que se produjeron dos desconexiones en 1,5 segundos, generando una pérdida instantánea de los comentados 15 GW.
Las lecciones que este apagón nos deja para el futuro
Como es lógico, el apagón puso de manifiesto la vulnerabilidad de una sociedad moderna ante fallos en el sistema eléctrico y la dependencia total de infraestructuras críticas. Por ejemplo, se suspendieron actividades como el torneo de tenis Mutua Madrid Open 2025 y se cancelaron las clases en algunas comunides autónomas.
A modo de resumen, estas son las lecciones que nos deja el apagón:
- Fragilidad de las infraestructuras críticas: nuestra sociedad es altamente dependiente de un suministro eléctrico constante para servicios esenciales como las comunicaciones, el transporte, pagos electrónicos y hospitales. Como ayer pudimos comprobar, un fallo paraliza por completo nuestra vida cotidiana.
- Necesidad de una mayor resiliencia energética: el apagón demostró que hasta las redes más avanzadas son susceptibles de colapsar. Por ello, se evidencia la necesidad de reforzar la capacidad de respuesta ante emergencias, protocolos más robustos y más sistemas de respaldo energético.
- Vigilancia climática: tras descartarse un ciberataque, los fenómenos atmosféricos son los más apuntados como la causa del apagón. Por ello, mejorar la vigilancia climática en el ámbito de las infraestructuras energéticas es vital para el futuro.
Te puede interesar




















Mi compañía se llama TWEFDA que viene del acrónimo inglés (Tidal and Wave Energy From Decommissionable Assets). Tiene base en Escocia.
En relación a lo que hace, está creando un dispositivo energético que genera o almacena a demanda, dando respuesta a lo que quiera que necesite la red.
En ambos modos, se trata de un dispositivo híbrido.
En modo de generación, es un dispositivo undimotriz (olas) reforzado con un principio científicamente respaldado pero aun no probado. Bajo este principio la generación puede doblarse convirtiendo el dispositivo en sumamente eficiente en modo de generación. La generación undimotriz reforzada convierten el dispositivo en híbrido en modo generación.
En modo de almacenamiento, el dispositivo usa el almacenamiento mecánico gravitacional, creando una aplicación de bombeo hidroeléctrico en medio del océano. Las mareas contribuyen a maximizar el rendimiento y aportan la segunda componente para hablar de acumulador híbrido.
Todo esto ocurre con gran flexibilidad, gran rendimiento y a escala de red.
TWEFDA tiene una fuerte componente social encaminada a invertir el 100% de sus acciones en proyectos medioambientales y sociales.