- Helsinki ha anunciado el cierre de la última central eléctrica de carbón que operaba en la ciudad.
- En 2022, el carbón sustentaba el 64% de la producción de calor en Helsinki.
- El futuro del mercado energético: estos son los principales retos de las renovables en Europa
Helsinki, la capital de Finlandia, ha cerrado su última central eléctrica de carbón. Con ello, la ciudad reducirá las emisiones de CO2 en un 30% en comparación con 2024 y prácticamente, se hace realidad el fin de la quema de carbón en todo el país.
Como ya sabemos, los países nórdicos son referentes en materia de descarbonización y uso de energías renovables. No en vano, Finlandia tiene el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2030, veinte años antes de la fecha establecida por la UE. El primer paso realmente importante hacia la transición ecológica se dio hace dos años, cuando la empresa municipal de energía Helen Ltd., filial del Ayuntamiento de Helsinki, cerró la central eléctrica de Hanasaari B. Ahora, la última central eléctrica de carbón que queda en Helsinki, Salmisaari, tampoco está activa.
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Cierre de la última central eléctrica de carbón de Helsinki
El cierre de la central eléctrica de carbón de Salmisaari escenifica la acción por el clima que Finlandia lleva años desarrollando. En la capital del país, la eliminación del carbón se ha producido de forma rápida, ya que en 2022, el carbón sustentaba el 64% de la producción de calor.
Helsinki ha cerrado las centrales eléctricas de carbón de Hanasaari y Salmisaari en un plazo de dos años, lo que reducirá las emisiones de CO2 de la ciudad en un impresionante 43%. A nivel nacional, el cierre de las centrales eléctricas de Helsinki reducirá las emisiones totales de dióxido de carbono de Finlandia en un 5%.

¿Cómo producirá el calor la capital de Finlandia?
Las inversiones en tecnologías neutras en emisiones han permitido que la ciudad no dependa de los combustibles fósiles para la producción de energía. Así, Helsinki cuenta con la planta de calderas eléctricas más grande de Europa y la bomba de calor más grande del mundo.
En el futuro, la capital finlandesa llevará a cabo la producción de energía electrificada basada en bombas de calor que aprovechan el calor residual y ambiental, calderas eléctricas, almacenamiento de energía y bioenergía producida de forma sostenible. Helen produce electricidad principalmente a partir de energía eólica, nuclear, hidroeléctrica y solar.
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La teniente de alcalde Anni Sinnemäki, explica: «En cuanto a las emisiones climáticas directas de Helsinki, hemos avanzado notablemente hacia nuestro objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2030 en términos de consumo de calefacción y electricidad. El cierre de la central eléctrica de carbón de Salmisaari es un paso fundamental y un logro crucial muy necesario. Sin embargo, nuestro firme trabajo para reducir las emisiones no se detendrá aquí, ya que nuestro objetivo es alcanzar cero emisiones netas para 2040, y a partir de ahí nos esforzaremos por alcanzar la negatividad en carbono».
Imágenes: DepositPhotos.
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Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense. Redactor en energynews.es, movilidadelectrica.com e hidrogeno-verde.es.




















