- La expansión del hidrógeno en la red de gas se apoya en un proceso regulado que ordena capacidades, plazos y evaluación técnica.
- El hidrógeno entra en escena como ensayo estratégico para adaptar las infraestructuras sin alterar la calidad del suministro.
- España reparte 794 millones para siete megaproyectos de hidrógeno verde que transformarán su mapa energético
España encara un ciclo técnico decisivo en el que el hidrógeno empieza a ocupar espacio real en la red de gas. La prueba se sustenta en un tope del 2%, suficiente para comprobar el comportamiento del sistema sin modificar de forma significativa la calidad del suministro que llega a hogares y empresas.
El punto de partida está marcado por 285 promotores que han mostrado interés en conectar sus proyectos, una cifra elevada que dibuja un mapa diverso de ubicaciones, capacidades y previsiones de producción. Con la publicación de la capacidad condicional, la compañía Enagás fija por primera vez límites cuantificados que distinguen las zonas con más margen y las áreas sujetas a un consumo más rígido.
Un procedimiento que ordena la entrada del hidrógeno
Los cálculos técnicos divulgados por Enagás se basan en una lectura estadística de los flujos registrados el año anterior. El tope del 2% se ha establecido como punto de equilibrio para evitar alteraciones en la calidad del gas distribuido, siguiendo los criterios del MITECO. Esa cifra actúa como umbral operativo mientras se avanza hacia escenarios futuros con proporciones mayores.
El documento del Gestor Técnico del Sistema detalla que los valores publicados representan el percentil 95 de los caudales diarios asumibles. Esto se traduce en que, bajo condiciones similares a las de 2024, la probabilidad de sobrepasar esos límites es muy baja. De esta manera, la red queda segmentada según su capacidad para aceptar hidrógeno sin tensionar el comportamiento de los gasoductos.
El procedimiento consta de tres fases encadenadas. La inicial, celebrada entre septiembre y octubre, sirvió para que los promotores presentaran datos generales sobre sus electrolizadores y sus puntos de conexión. Aunque esa fase no otorgaba derechos, era necesaria para avanzar y mantener los parámetros técnicos que ahora serán revisados en detalle.
Cómo se evaluarán las solicitudes y qué puede ocurrir en 2026
La segunda etapa se puso en marcha el 13 de noviembre de 2025 y continuará hasta el 13 de enero de 2026. Aquí ya no se trata de comunicar intenciones, sino de solicitar capacidad real. Sólo quienes participaron en la etapa previa pueden formalizar su candidatura, y deberán hacerlo con los mismos valores anunciados al inicio. Enagás puntúa cada proyecto con una escala de hasta diez puntos que valora elementos como terrenos disponibles, contratos de venta, financiación pública y producción de gas renovable o de baja huella de carbono.
España fabrica su primer gran electrolizador de hidrógeno verde: el motor de la nueva energía limpia
Durante los primeros meses de 2026 se resolverán las solicitudes y se asignará capacidad. Si la demanda supera la disponibilidad, se aplicarán criterios de prioridad que favorezcan los proyectos mejor posicionados o que consigan aprovechar la red con más eficiencia. Si alguno de los adjudicatarios renuncia, la capacidad liberada pasará a otros aspirantes dentro de la misma área, manteniendo el orden de preferencia.
Mientras avanza el proceso, el Sistema de Garantías de Origen ya ha registrado desde principios de 2025 más de 785.000 MWh de gas renovable. Esta cifra refleja el ritmo de producción vinculado a los proyectos que buscan entrar en la red cuando las pruebas de mezcla estén activas.
La primera mezcla real de hidrógeno llegará en primavera
Los análisis técnicos apuntan a que las primeras inyecciones no provocarán cambios relevantes en la composición del gas. La cantidad limitada al 2% funciona como un ensayo operativo para poner a prueba la compatibilidad de las infraestructuras, sin alterar el consumo habitual. Aunque el efecto energético es pequeño, la importancia radica en comprobar el comportamiento del sistema ante aumentos futuros que podrían acercarse al 5% o al 10% en áreas concretas.
España y Francia crean la sociedad para el primer corredor de hidrógeno verde de Europa
Enagás prevé revisar la capacidad condicional a comienzos de 2026, una vez finalice la asignación definitiva. Tras esa actualización, la primera inyección real podría producirse durante la primavera, coincidiendo con la entrada en funcionamiento de los primeros proyectos que obtengan capacidad firme.
Con estos pasos, España se suma al movimiento europeo que ya explora mezclas de hidrógeno en redes gasistas, como sucede en Alemania, Francia o Países Bajos. La experiencia resultará fundamental para decidir cómo evolucionará la red y qué zonas ofrecerán más margen en los próximos años.
Te puede interesar…
- Iberdrola prepara la mayor batería de España en Ceclavín, renovando el mapa solar y eléctrico extremeño
- La energía invisible que calienta tu casa: así funcionan la aerotermia y la geotermia
- Galicia acelera la descarbonización gracias a la fusión de minería y energías limpias




















