- España propondrá a la Comisión Europea el cese del cambio de hora estacional, de carácter obligatorio en la Unión Europea.
- Implantado en 1981, el cambio de hora puede ser ya una práctica obsoleta en materia de ahorro energético.
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El Gobierno ha anunciado una nueva propuesta a la Comisión Europea con el objetivo de eliminar de forma definitiva el cambio de hora estacional. Desde el Ejecutivo, apuntan que este cambio, que se producirá en la madrugada del sábado al domingo, ya es una «práctica obsoleta» que no aporta ahorro energético y que provoca «molestias y efectos negativos en la salud». Te explicamos el origen de esta práctica y los efectos que tiene sobre el ahorro energético.
El anuncio ha sido realizado en la cuenta de la red social de X del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En la publicación, el jefe del ejecutivo señala que ya no tiene sentido el cambio de hora dos veces al año y que propondrá acabar con esta práctica de forma definitiva en el Consejo de Energía.
En la publicación, Sánchez apunta que el cambio horario ya apenas ayuda a ahorrar energía y provoca un impacto negativo en la salud y en la vida de los españoles. Por ello, señala que, en diferentes encuestas, los españoles y los europeos están en contra de esta práctica de forma mayoritaria. Además, agrega que la ciencia asegura que ya no supone un ahorro energético, mientras que sí trastoca los ritmos biológicos.
Cambiar la hora dos veces al año ya no tiene sentido.
Apenas ayuda a ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud y en la vida de la gente.
Por eso, hoy el Gobierno de España propondrá a la UE acabar con el cambio de hora estacional en el Consejo de Energía y… pic.twitter.com/LA9UM0HVfG
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 20, 2025
Una propuesta que no es nueva
La llegada del cambio de hora se produjo en 1981, cuando se estableció el ajuste de la hora en los últimos fines de semana de marzo y octubre. Principalmente, se buscaba reducir el uso de electricidad y el aprovechamiento de la luz natural, ajustando la jornada laboral a las horas de luz y, así, aprovechar al máximo la iluminación natural en las actividades diarias.
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Para regular el cambio de hora, la Comisión Europa establece un calendario que se revisa cada cino años, y la planificación actual finaliza en 2026. Así, el Gobierno considera que el próximo año podría ser un buen momento para cesar esta práctica.
Pedro Sánchez ha recordado también que, hace seis años, ya se votó en la Unión Europea la eliminación del cambio de hora, de carácter obligatorio y que se lleva a cabo de forma simultánea en todos los Estados miembro dos veces al año. Tras una consulta ciudadana en la que participaron 4,6 millones de personas, el resultado fue que el 84% de los encuestados estaban a favor de acabar con el cambio de hora.
En 2019, en el Parlamento Europeo, la finalización del cambio de hora fue respaldada también con el 63% de los votos. No obstante, no se alcanzó una decisión final por la falta de consenso entre los Estados. En este sentido, se necesita una mayoría cualificada en el Consejo Europeo para que el fin del cambio de hora se apruebe.
El cambio de hora y el ahorro de energía
El hecho de que el cambio de hora tenga lugar dos veces al año provoca un impacto a nivel económico. Según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), el cambio de hora permite que el consumo de energía en los hogares se reduzca en un 5%, lo que supone un ahorro de 90 millones de euros. Pese a que parece una cantidad significativa, por cada hogar, el ahorro solo supondría unos 6 euros. Es por ello que, en general, la percepción sobre el cambio de hora cada vez es más negativa.
Pese a que el cambio de hora en invierno modifica el patrón de consumo eléctrico y es posible gestionar el ahorro energético, la realidad es que su impacto en la eficiencia varía de forma notable según los hábitos de consumo, el tipo de vivienda y la zona geográfica. Ejemplo de ello es que en las ciudades del norte de España, con inviernos más fríos y menos horas de luz, el cambio horario da como resultado mayor consumo en luz y calefacción.
En definitiva, pese a que el argumento de peso a favor del cambio de hora es un mayor aprovechamiento de luz natural para reducir el consumo de energía, la realidad es que los patrones de este han evolucionado significativamente desde el establecimiento de la medida en 1981.
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Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense. Redactor en energynews.es, movilidadelectrica.com e hidrogeno-verde.es.

















