- Los vehículos eléctricos se consolidan en Europa como la opción más competitiva.
- La movilidad cero emisiones será fundamental en la transición energética de 2035.
- Descubre cómo elegir coche eléctrico sin perder dinero ni autonomía: claves a tener en cuenta
El panorama de la automoción en Europa vive actualmente un giro radical. La electrificación del parque móvil avanza decididamente, impulsada por nuevas normativas comunitarias, precios más asequibles y una demanda que ya no se queda en minorías. Lo que hace pocos años se percibía como una apuesta de futuro hoy es una realidad que gana cuota de mercado a gran velocidad.
Según un estudio realizado por Boston Consulting Group junto a una coalición de empresas del sector energético y de la recarga confirma que los vehículos eléctricos han dejado de ser una alternativa cara o experimental. En el análisis participaron compañías como Powerdot, Engie Vianeo, Transport & Environment (T&E), Electra, Fastned, Allego, Driveco, Atlante, Izivia, Ionity y Alpitronic, todas ellas muy activas en la transformación de la movilidad europea.
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La conclusión es clara: el vehículo eléctrico ya es más competitivo que los de combustión o híbridos enchufables en términos de coste, eficiencia y sostenibilidad. Europa camina de manera decidida hacia la descarbonización de la movilidad y todo apunta a que 2035 será un año definitivo.
Vehículos eléctricos: un mercado en crecimiento constante
El número de vehículos eléctricos puros vendidos en Europa sigue aumentando. Durante el primer semestre de 2025 se registró un incremento del 24% respecto al mismo periodo del año anterior. En España, el avance es aún más acusado: entre enero y junio las matriculaciones crecieron un 71%, y en agosto los turismos eléctricos ya supusieron el 11,5% del mercado con más de 7.000 unidades.

Este crecimiento se ve respaldado por la intención de compra. Seis de cada diez conductores europeos aseguran que su próximo coche será eléctrico, lo que evidencia un cambio en la mentalidad del consumidor. Las barreras que antes frenaban su adopción, como la autonomía limitada o la falta de puntos de recarga, están desapareciendo con rapidez. Hoy los nuevos modelos superan los 540 kilómetros de alcance real y los cargadores ultrarrápidos permiten recargas en apenas 15 minutos.
Los datos económicos son también muy reveladores: tres de cada cuatro vehículos eléctricos vendidos en Europa ya resultan más baratos de mantener que un coche de gasolina, diésel o híbrido enchufable. Incluso si el precio de los carburantes se redujera a un euro por litro, los vehículos eléctricos seguirían siendo más competitivos en costes totales de propiedad.
Un ahorro real para los hogares europeos
Más allá del precio de compra, el uso cotidiano de los vehículos eléctricos marca la diferencia. Optar por un eléctrico frente a un híbrido enchufable puede suponer un ahorro de hasta 1.600 euros anuales en un hogar medio, dependiendo del segmento y el kilometraje. El menor gasto en energía y el escaso mantenimiento, sin cambios de aceite ni piezas sometidas a desgaste habitual, lo convierten en una decisión lógica desde el punto de vista financiero.
La llegada de modelos con precios inferiores a 25.000 euros en 2024 y 2025 abre todavía más la puerta a su adopción masiva. Según las previsiones, en 2028 el 91% de los eléctricos a la venta serán más económicos que sus equivalentes de combustión. Al mismo tiempo, la industria de baterías está logrando abaratar costes y ofrecer una mayor durabilidad, lo que mejora la rentabilidad de estos vehículos a largo plazo.
El impacto medioambiental también es claro: un coche eléctrico familiar emite 3,2 veces menos CO₂ en todo su ciclo de vida que uno de combustión. Además, los híbridos enchufables muestran limitaciones: circulan en modo eléctrico menos de la mitad del tiempo en uso particular y apenas un 15% en flotas, reduciendo así su capacidad para disminuir emisiones.
Un camino político e industrial decisivo para los vehículos eléctricos
La transición hacia la movilidad eléctrica depende del mercado, pero también de la voluntad política. Las recomendaciones del sector al Parlamento Europeo incluyen blindar 2035 como fecha límite para la venta de vehículos de combustión. Mantener esa meta aporta una estabilidad regulatoria, fomenta la inversión y garantiza que los consumidores dispongan de alternativas claras.
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Otra propuesta es redirigir los incentivos públicos: menos apoyo a los híbridos enchufables y mayor ayuda para familias con menos recursos y para las flotas que den el salto a lo eléctrico. También se plantea actualizar el etiquetado ambiental, para que refleje de forma más transparente la eficiencia real de cada vehículo.
La formación de trabajadores en nuevas competencias, la producción local de baterías reciclables y la creación de modelos competitivos serán factores esenciales para asegurar que el continente no dependa de proveedores externos. Como afirma Laura Gonçalves, directora de Powerdot España y de la Asociación de Operadores de Recarga Ultrarrápida (AORU): “Además, la infraestructura de recarga se está expandiendo rápidamente para responder a esta nueva demanda, gracias al compromiso de los operadores, que seguimos desplegando estaciones en ubicaciones clave por todo el país”.




















Yo cuando pueda, y espero que sea pronto, me compro un eléctrico.
Belén, el vehículo eléctrico es el mas caro ineficiente y absurdo de los vehículos, lo pagamos todos con los impuestos que no nos dejan vivir a nosotros ni a las empresas que nos contratan y cada viaje es un drama de tensiones por ver si llegas a tu destino o ver si encuentras un lugar para recargarlo, es un absurdo mas de unos políticos manipuladores que solo piensan en seguir ahí AUNQUE DESTROCEN LA VIDA DE SUS CIUDADANOS con memeces sin sentido
Hola Jose.
Gracias por compartir tu opinión. Es tan respetable como cualquier otra.
Un saludo.