- En un giro totalmente inesperado, China, la nación que lidera la producción mundial de la energía solar, se enfrenta a una crisis interna.
- La sobreabundancia de producción de paneles solares y la drástica caída de precios han forzado a Pekín a intervenir en un sector que hasta hace poco parecía indestructible.
- La planta solar marina más grande del mundo se encuentra en el mar de China, y ocupa más de 1.200 hectáreas
China se ha consolidado como la principal potencia mundial en la fabricación de paneles solares. Con más del 90% de la producción mundial, ha dominado el mercado de la energía solar a base de competitividad y precios bajos. Sin embargo, este dominio ha resultado ser una espada de doble filo.
Mientras las empresas solares del país alcanzaban cifras récord, los mercados internacionales se saturaron, lo que derivó en una drástica caída de los precios y en grandes pérdidas para las empresas involucradas. A esto se suman los despidos masivos y la amenaza de una industria incapaz de sostenerse a largo plazo.
El gigantesco mar fotovoltaico de China: energía limpia para millones de personas
La situación ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de un modelo económico basado en la sobreproducción sin control. Tras años de invertir enormes recursos en la expansión de esta industria, Pekín ahora se ve obligado a tomar decisiones difíciles para evitar el colapso total del sector.
La energía solar en China: de líder mundial a crisis económica
La estrategia de China para dominar la industria de la energía solar mundial ha funcionado a gran escala, pero sus efectos colaterales han sido devastadores. Desde 2020, el gobierno chino redirigió recursos de otros sectores, como la construcción, hacia lo que denominó “las tres nuevas industrias de crecimiento”: paneles solares, coches eléctricos y baterías. El impulso hacia la producción masiva fue tal que, en 2023, la fabricación de células solares alcanzó los 588 GW, el doble de la demanda internacional, que se encontraba en 451 GW.

Esta sobreproducción no tardó en tener consecuencias dramáticas. El precio de los paneles solares se desplomó, las empresas comenzaron a vender por debajo de su coste de producción para liberar inventarios y los márgenes de beneficio se esfumaron. El impacto financiero fue enorme: en 2023, el sector registró pérdidas superiores a los 51.000 millones de euros.
Las grandes empresas del sector de la energía vieron caer sus ingresos, y también se vieron obligadas a reducir sus plantillas. Las cinco principales compañías fotovoltaicas recortaron en conjunto un 31% de sus empleados, lo que se traduce en aproximadamente 87.000 despidos. A pesar de estos problemas, la industria no parece estar dispuesta a frenar la producción.
¿Solución o parche temporal a la producción solar?
Frente a la crisis, Pekín ha decidido intervenir. Según informan en Bloomberg, se está preparando un plan para estabilizar los precios del mercado de la energía solar. El gobierno chino y los principales productores están considerando la creación de un fondo de alrededor de 50.000 millones de yuanes (unos 6.000 millones de euros) para adquirir y eliminar más de un millón de toneladas de capacidad de polisilicio, una de las materias primas clave para la producción de células solares.
El objetivo principal de estas medidas es reducir el exceso de capacidad y hacer que los precios se estabilicen. Según algunos analistas, el sector ya ha tocado fondo y podría comenzar a recuperar la rentabilidad antes de finales de 2025. La noticia de esta intervención generó una subida significativa de las acciones solares en el mercado chino, lo que sugiere que los inversores mantienen cierta confianza en una recuperación del sector.
A pesar de las medidas propuestas, la situación sigue siendo incierta. Empresas como GCL Technology han sugerido que podrían cerrar hasta un tercio de la capacidad de producción de paneles solares, pero no existe ninguna garantía de que estas reformas se desarrollen de forma efectiva este año. Además, el Ministerio de Industria en China ha convocado a los ejecutivos de 14 compañías solares para discutir el cierre de fábricas con baja demanda y aplicar controles más estrictos en la construcción de nuevos proyectos.
El futuro de la industria de la energía solar china
China construyó su dominio en la industria la energía solar a través de una estrategia agresiva de precios bajos y producción masiva. Esta receta, que la convirtió en líder indiscutible, podría ser la misma que la destruya. Pekín debe afrontar ahora un gran dilema: continuar con la ultracompetencia que ha sumido a la industria en pérdidas masivas o tomar medidas dolorosas que impliquen cerrar fábricas, limitar la producción y encarecer los precios para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
El sector solar chino se encuentra en una encrucijada, y sólo el tiempo dirá si la intervención estatal será suficiente para salvarlo de un colapso irreversible.




















