Contenido ofrecido por Traxx Group. La producción de hidrógeno mediante electrólisis se basa en sistemas complejos, sometidos a fuertes exigencias mecánicas, térmicas y químicas. Los tie rods – o tirantes – garantizan la integridad mecánica del electrolizador. Su apriete es, por tanto, determinante para el rendimiento y la seguridad.
Tradicionalmente, los fabricantes utilizan tensores hidráulicos para aplicar una tensión objetivo, a menudo en torno a 1000 kN. Sin embargo, tras unos pocos ciclos de funcionamiento, se observa con frecuencia una relajación de hasta 700 kN, debida a las variaciones de presión y temperatura.
Un apriete insuficiente puede provocar pérdida de eficiencia energética, un mayor riesgo de fugas, desgaste prematuro de los componentes e incluso incidentes de seguridad. Por ello, resulta esencial monitorear el apriete más allá de la simple operación inicial.
La aportación del TRAXX M2
El TRAXX M2, un dispositivo portátil y compacto de medición de la tensión en pernos, aporta una solución innovadora.
Su principio se basa en los ultrasonidos: el sensor mide el tiempo de vuelo de una onda a través del tirante. Como este se alarga con el apriete, la variación de ese tiempo permite calcular con precisión la tensión efectiva (preload).
Los resultados son claros:
- una incertidumbre de medición de solo ±2 a 8 %,
- frente a ±20 % en el caso de los tensores hidráulicos,
- y hasta +30 a 50 % con el apriete por torque.
El TRAXX M2 ofrece así dos ventajas principales:
- Optimizar el apriete en la instalación o el mantenimiento.
- Seguir su evolución en el tiempo para anticipar relajaciones y fallos.
Una solución adaptada al sector del hidrógeno
El TRAXX M2 funciona con tirantes de hasta 14 metros, en un amplio rango de temperaturas, y resiste entornos industriales exigentes.
Se integra perfectamente en la mantenimiento de los electrolizadores, que suele realizarse cada dos años.
Rendimiento, durabilidad y seguridad reforzados
Gracias a esta tecnología, los operadores pueden:
- Garantizar un apriete óptimo
- Evitar roturas prematuras
- Prolongar la vida útil de los electrolizadores
- Reforzar la seguridad de las instalaciones
Además, el impacto económico es directo: menos paradas imprevistas, menos reparaciones costosas y mayor rentabilidad.
Los medidores de elongación de pernos por ultrasonidos también se utilizan en otros sectores de la energía, en particular en centrales nucleares, y para el apriete de turbinas de gas GE.
Conclusión
¿Quién habría imaginado que simples tirantes desempeñarían un papel clave en la transición energética?
Con la optimización y el monitoreo del apriete, producir hidrógeno verde se vuelve más fiable, más seguro y más sostenible.
Una prueba de que la innovación, incluso aplicada a los detalles mecánicos, puede transformar en profundidad la industria del hidrógeno.
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excelente la nota pero
me gustaría que se detallen algunos valores y si hay más sobre el tema y aportarían otros datos que interesan como las comparaciones agradecido