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La producción de biogás a partir de alpeorujo se acelera: Pieralisi aporta tecnología de separación y Genia Bioenergy la cadena completa de digestión anaerobia y biometano.
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El acuerdo, cerrado en Mengíbar (Jaén), aspira a convertir 4,5 millones de toneladas anuales de residuos oleícolas en energía renovable y fertilizante orgánico, tal y como exige el PNIEC 2023-2030.
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Andalucía genera cada año más alpeorujo que aceite. Concretamente, 2,3 t de pasta húmeda por cada tono de oro líquido. Hasta ahora, ese subproducto se secaba y quemaba en calderas o se esparcía como abono rudimentario. La alianza entre Pieralisi y Genia Bioenergy quiere convertir esa corriente en producción de biogás, digestión anaerobia y biometano listo para inyectar en red o autoconsumir. El proyecto, presentado en el Parque Científico-Tecnológico GEOLIT de Mengíbar, promete doble beneficio: energía verde y fertilizante natural, ambos dentro de la economía circular que marca el PNIEC 2023-2030.
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Por qué el alpeorujo es un problema (y una oportunidad)
España produce unas 4,5 Mt de alpeorujo cada campaña. Secarlo consume 1.200 kWh/t y genera hasta 180 kg de CO₂ si el proceso utiliza gasóleo. Además, la concentración de fenoles hace que su vertido directo esté prohibido desde 2022. La alternativa: digestión anaerobia.
Este proceso elimina la carga orgánica, capta metano y devuelve un digestato rico en nitrógeno y potasio, aptos para agricultura ecológica. Según el IDAE, 1 t de alpeorujo fresco puede generar 45-55 m³ de biogás (60 % CH₄), suficiente para producir 300 kWh de electricidad o 180 kWh térmica.
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Pieralisi aporta separación; Genia, la biología
Pieralisi, presente en el 70 % de las almazaras españolas, adaptará sus centrífugas para extraer hasta un 5 % más de aceite y dejar un orujo más seco y prensado. Eso reduce el volumen que entra al digestor y aumenta la relación sólido-líquida óptima para la producción de biogás.
Genia Bioenergy, por su parte, aportará reactores CSTR de 1-5 MW, equipados con sensores IoT que miden pH, alcalinidad y biogás en tiempo real. La empresa ya opera cinco plantas en España y tiene autorizados otros 40 MW para 2026. Su modelo “llave en mano” incluye trámite de conexión, inyección de biometano y venta de excedentes. 
Crítica: falta marco y fiscalidad clara
El PNIEC 2023-2030 fija 10 TWh de biometano en 2030; hoy apenas se producen 0,3 TWh. El cuello de botella no es tecnología, sino economía. El precio de compra de biometano está congelado en 35 €/MWh, por debajo del coste real (45-50 €/MWh). Además, el Real Decreto 2/2023 obliga a inscribirse en un registro estatal que aún no está operativo.
En Jaén, solo dos plantas han logrado el permiso de inyección. El resto quema el biogás en motores sin más compensación que el valor de la electricidad vendida a PVPC (70 €/MWh), lo que alarga la amortización hasta 12 años. Rodrigo Jaén, director general de Pieralisi España, lo resume: “Sin un marco estable y ayudas a la inversión, la producción de biogás seguirá siendo un capítulo menor dentro del PNIEC”.
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Hoja de ruta: de la almazara al municipio
El plan conjunto pasa por instalar plantas modulares de 500 kW junto a las almazaras más grandes (≥3.000 t aceite/año). El excedente de biometano se inyectará en la red local y el digestato se comercializará como fertilizante líquido bajo la marca “BioOliva”.
Genia calcula que una almazara mediana puede generar 1,2 GWh/año de biometano y 1.800 t de fertilizante, suficiente para abastecer a 300 hogares y 600 ha de olivar. El modelo escala: si solo el 20 % del alpeorujo andaluz se digiere, se producirían 1,8 TWh, equivalente al consumo anual de la ciudad de Jaén.
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Licenciado en Biología por la Universidad Complutense de Madrid, amante de la naturaleza tal y como deberíamos haberla conocido. Aun hay esperanza.




















