- La COP30 se ha enfrentado a una serie de retos clave en Belém por la neutralidad de carbono y la eliminación de combustibles fósiles.
- El debate sobre adaptación y financiamiento climático ha dominado las negociaciones de la COP30 en Brasil.
- COP30 2025: la Unión Europea define su postura ante la cumbre climática de Brasil
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en la ciudad brasileña de Belém, la COP30, ha sido un escenario de intensos debates. Continuamente, los líderes han participado en discusiones críticas para lograr consensos sobre la transición energética y la adaptación frente a la crisis climática.
Luiz Inácio Lula da Silva, Presidente de la República Federativa de Brasil, se sumó a las negociaciones con un mensaje optimista sobre la posibilidad de avances en los últimos dos días. Sus encuentros incluyeron reuniones con representantes de la Unión Europea y con un grupo de científicos que presentaron propuestas concretas.
“Hemos dejado claro que la neutralidad de carbono debe alcanzarse para 2040 y a más tardar en 2045”, explicó Carlos Nobre, meteorólogo y miembro del IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático). “El presidente entendió el mensaje y no mostró desacuerdo”.
Diferencias que han frenado acuerdos en la COP30
Alcanzar un consenso en la COP30 de Belém ha sido difícil. Los desacuerdos principales giraron en torno a las medidas comerciales unilaterales y la manera de planear la eliminación gradual de los combustibles fósiles. También existió tensión sobre las demandas de los países más pobres, que buscaban apoyo más sólido para enfrentar los impactos del cambio climático.

Actualmente, los borradores de un posible acuerdo están en revisión y podrían aprobarse por separado si no se encuentra un consenso mundial. Más de 80 países han expresado su intención de avanzar hacia la eliminación de combustibles fósiles, pero el texto final aún está pendiente.
António Guterres, Secretario General de la ONU, mantiene un papel activo en las negociaciones, buscando nuevos recursos para financiar la adaptación en los territorios más vulnerables. Desde Bruselas, se apunta que la cumbre de Belém debería destacar, sobre todo, por su enfoque en la adaptación.
Acciones urgentes y próximos pasos
Tras el cierre de la COP30, los estudios del proyecto Climate Action Tracker (CAT) muestran que hay medidas que pueden limitar el calentamiento global a menos de 2 grados Celsius. Estas incluyen triplicar la energía renovable, duplicar la eficiencia energética y reducir las emisiones de metano, estrategias ya contempladas en los compromisos de la COP28 en Dubái.
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En paralelo, se resolvió la polémica sobre la sede de la próxima COP. Australia cedió la organización de la COP31 a Turquía, aunque conservará un rol destacado en las negociaciones preliminares. Esta decisión ha generado críticas de las naciones insulares del Pacífico.
Por su parte, Anthony Albanese, primer ministro australiano, anunció que se realizará una reunión previa en el Pacífico para garantizar la participación de estas naciones en la agenda climática, incluso si la cumbre oficial tiene lugar fuera de esta zona del planeta.
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