El inminente cierre del vertedero de Alcalá de Henares ha abierto una polémica en torno al traslado de residuos desde los municipios del Este hasta el Parque Tecnológico de Valdemingómez.
«Las asociaciones de vecinos de la zona han solicitado el cierre de la incineradora, bajo una errónea y desfasada afirmación de que estas instalaciones expulsan dioxinas, furanos, sustancias cancerígenas y mal olor», precisa Aeversu a través de un comunicado.
Esta Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos niega con rotundidad las afirmaciones que circulan sobre Valdemingómez al tiempo que pone en valor los recientes estudios públicos que avalan la seguridad y eficiencia de las plantas de valorización energética.
“Ni perjudica la salud de los vecinos ni expulsa olor”, ha asegurado este colectivo empresarial
En las instalaciones de Valdemingómez, regidas por las directivas más estrictas de la Unión Europea en cuanto a emisiones industriales, se llevan a cabo una serie de tratamientos mecánicos biológicos que separan los residuos. Tras este pretratamiento, solo aquellos desechos que ya no se pueden reutilizar o reciclar son trasladados a la planta de valorización energética (VE) de residuos.

“Tenemos que entender las implicaciones positivas que conlleva la VE para la calidad de vida de la sociedad española y dejar atrás los falsos mitos sobre la incineración”, explica Fernando Lillo Jiménez, director de la planta de C.T. Las Lomas Urbaser, asociada de Aeversu.
Las ventajas de la valorización energética
«La valorización energética (VE) es una opción infinitamente mejor que el vertido en vertedero» aseguran desde Aeversu. «De hecho, en las regiones más avanzadas del mundo se tratan con esta tecnología entre el 25% y el 30% de los residuos», enfatizan.
Aeversu afirma que las plantas de valorización energética son mucho más respetuosas con el medio ambiente, ya que emiten 19 veces menos CO2
Aeversu se postula como parte de la solución a esta crisis de residuos. «Debemos trabajar para modificar el modelo actual de gestión de residuos y emplear actividades ya comunes en los países más avanzados y comprometidos con el medio ambiente, como Suecia y Dinamarca, los cuales potencian el reciclado y la valorización energética de los residuos llegando a cotas de vertido inferiores al 3% frente al 54% de España», afirman.
Los asociados de Aeversu abogan por priorizar siempre las 3Rs. Por lo tanto, solo la fracción no reciclable del residuo se somete a sofisticados procesos a elevadas altas temperaturas con el fin de extraer su potencial calorífico. De esta forma, se otorga una última vida a un residuo y se convierteen electricidad, vapor o agua caliente, que puede ser empleada para alimentar viviendas e industria. Por todo ello, “si estos desechos no hubiesen sido tratados con valorización energética habrían acabado su vida en un vertedero, con las consecuencias medioambientales y de salud pública que ello acarrea”, aseguran desde esta Asociación.
Por otro lado, el empleo de la VE es una herramienta fundamental para cumplir con los objetivos impuestos por la Unión Europea



















